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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 24 | Junio 1983

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Nicaragua

Balance del año económico 1982: mejor de lo que se temía

1982 estuvo marcado dramáticamente por tres cadenas de acontecimientos críticos: las acciones armadas de la contrarrevolución, las inundaciones y la sequía y una compleja reestructuración económica.

Equipo Envío

Primeramente, el incremento de las acciones contrarrevolucionarias desde la frontera hondureña. En segundo lugar, los desastres naturales: las inundaciones de mayo-junio y la prolongada y posterior sequía. Por último, la fase de transición y reestructuración económica en que se encuentra Nicaragua. Estos tres factores han influido negativamente en la producción del país y por esto ha afectado la vida del joven estado revolucionario.

En el campo internacional Nicaragua afronta crecientes dificultades: la crisis de los países tercermundistas, que reciben cada vez menos por sus productos tradicionales de exportación y pagan cada vez más por los productos industriales que importan, causó aun más saldos negativos en la balanza comercial, en el eudeudamiento aumentó y el servicio de la deuda, pago de intereses y reembolso parcial de los créditos, sobrepasó la mitad de las divisas ingresadas. No se ve aún cómo detener esta sangría estructural. Las medidas represivas con que Estados Unidos ha "castigado" a la revolución en el ámbito económico son parte de la guerra declarada por la Administración Reagan contra el país: el retiro del país de la bananera Standard Fruit, la prohibición para adquirir repuestos de computadora en los Estados Unidos, la reducción de la cuota azúcar en un 90%, las amenazas sobre la supresión de importación de carne de res nicaragüense si Nicaragua continúa importando animales cubanos... Son todas medidas que afectan seriamente la economía del país.

A pesar de todos estos obstáculos que hacen aún más difícil la revolución económica que busca Nicaragua, se puede ser optimista. En ocasión de la apertura del Cuarto período legislativo del Consejo de Estado, el Coordinador de la Junta de Gobierno, Comandante Daniel Ortega, rindió el informe sobre 1982 al pueblo en su Mensaje a la Nación. Parte de este informe se refiere a la situación económica. Sus palabras no trataron de esconder las serias dificultades, los desaciertos y también la insuficiente autocrítica de algunas dependencias oficiales. Ofrecemos una síntesis del informe económico presentado por Ortega, que nuestro equipo completó parcialmente con otros datos y fuentes.

La crisis económica en Centroamérica

La producción ha disminuido en todos los países del área. La crisis de la economía mundial afecta a los países industrializados, pero golpea con mayor fuerza aun a los países del Tercer Mundo que tienen una economía agroexportadora, como es el caso de los países de Centroamérica. El producto interno bruto -que expresa la suma de la producción total del país- bajó en 1982 en todos los países del área, a excepción de Panamá. Nicaragua experimentó un descenso que la coloca en una situación intermedia. Relacionando el producto interno bruto per cápita, el decrecimiento económico y el aumento poblacional, Costa Rica, El Salvador y Guatemala son los países que han experimentado un descenso más grande del PIB.

Cuadro 1


El endeudamiento del área es superior al promedio latinoamericano

La balanza comercial de todos los países centroamericanos arroja saldos negativos. Los gastos en productos de importación superan las ganancias por las ventas de productos de exportación. Esta situación conduce a un endeudamiento creciente. En la situación actual, no es previsible que los productos de importación bajen de precio. Tampoco se puede prescindir de ellos porque las máquinas, semillas, fertilizantes, instalaciones industriales, son los que hacen posible el mantenimiento de la economía agroexportadora. Igualmente, no se puede prescindir del petróleo ni de ciertas materias primas que son indispensables para mantener ciertos niveles de vida para la población y en la situación actual también hay que dedicar algunos rubros a la importación de bienes de consumo menos básicos que satisfagan las exigencias de la pequeña y gran burguesía. Es un círculo vicioso en el que la creciente necesidad de divisas para los intercambios genera endeudamiento. México y Brasil son los países del mundo que actualmente baten los récords de deuda externa con más de 80 mil millones de dólares cada uno. La deuda externa centroamericana es sólo de 14 mil millones, pero, proporcionalmente, el endeudamiento per cápita en Costa Rica y en Nicaragua alcanza cifras más altas que las per cápita en México y Brasil.

Cuadro 2


Los países pobres se empobrecen cada vez más

La crisis económica que viven los países industrializados incide en los países del Tercer Mundo de forma dramática. La recesión provoca un descenso en el comercio mundial, que se traduce en la baja en los precios de las materias primas -exportación tradicional de los países empobrecidos- y en un alza en los precios de los productos industrializados. Los términos de intercambio se hacen cada vez más desiguales: las ganancias por exportación se reducen y provocan una marcha atrás en toda la economía. A causa de esta situación, Nicaragua vio disminuidos en 246 millones de dólares sus ingresos por exportación en los años 1981 y 1982. Hay que tener en cuenta que 246 millones es casi la mitad de su ingreso en divisas en 1982.

Cuadro 3


¿Quién carga con las consecuencias de la crisis?

La crisis económica golpea con más fuerza a los más débiles. El descenso en la producción y, por tanto, el del producto interno bruto, causa desempleo. Esto obliga a recortar los programas de asistencia social porque el Estado tiene que recordar sus gastos. Por otra parte, la inflación que caracteriza la crisis hace descender el valor adquisitivo del salario aunque se aumente éste. A pesar de la crisis y de sus naturales consecuencias en los países pobres, en Nicaragua este mecanismo no funciona así. Nicaragua es una excepción en Centroamérica, porque en medio de una crisis económica el gobierno revolucionario no ha variado su política orientada a satisfacer los intereses básicos de las mayorías, de los pobres.

La familia nicaragüense es la que vive mejor en Centroamérica

Nicaragua es el país centroamericano que ha logrado mantener a nivel más bajo los precios de los productos alimenticios básicos y de los bienes de primera necesidad. Una familia nicaragüense promedio -6 miembros- es la que en el área compra más barata la " canasta familiar básica". Se considera que la "canasta" debe contener 21 productos de primera necesidad arroz, frijoles, carne, leche, jabón...). El costo de los bienes de lujo aumentó en Nicaragua en un 60%. La falta de divisas provocó el que la importación de estos productos se redujera en una quinta parte., La tasa de inflación llegó en 1982 a un 24.8%. En 1981 fue de un 23.9%. (En Argentina en 1982 fue de un 209%).


Cuadro 4


El desempleo y el descenso de los salarios

En 1981 el desempleo en Nicaragua era de un 15.9%. En 1982 aumentó a un 19.8%. 185.200 personas (en 1981, 143.800) se ven afectadas por esta situación. Las razones de este aumento hay que buscarlas tanto en la recesión mundial como en los necesarios ajustes que requiere el transformar la deformada estructura económica nicaragüense en una economía que, ante todo, llegue a cubrir las necesidades elementales de la mayoría de la población y a aumentar la producción de artículos de exportación.

Descendió la producción manufacturera en un 3% (se cerraron 5 fábricas, mientras las fábricas estatales de la COIP -Corporación Industrial del Pueblo- lograron aumentar en un 6%). También hubo descenso de un 32.7% en la industria maderera, de un 18.9% en la industria pesquera, de un 18.6% en la minería y de un 25.5% en la industria de la construcción., El descenso del producto interno bruto y el descenso de las importaciones en un 22.4% condujeron también a una reducción de la oferta total de bienes y servicios en un 8.2%. Todo esto ha traído como consecuencia el aumento de desempleados. El sector agrario, sector clave de la economía nicaragüense, mantuvo -a pesar de las inundaciones y de la sequía- los niveles de productividad de 1981, aun cuando se temía un descenso drástico en la producción.

La crisis económica trajo también un descenso en el valor del salario. A pesar de que se hicieron algunos aumentos salariales, la inflación les quitó toda significatividad. Los trabajadores del campo que reciben el salario mínimo vieron descender el valor adquisitivo de éste en un 19.6%. Para los empleados en los sectores secundario y terciario el descenso representó un 14.4%. La política gubernamental de subsidiar los alimentos básicos y prestar algunos servicios gratuitos ha frenado en parte este descenso del salario real.

A pesar de todo hay un aumento en el nivel de vida

Todos los centroamericanos vieron descender a lo largo de 1982 sus salarios reales, a pesar de los aumentos conseguidos en éstos. Naturalmente, esta situación ha empobrecido más a los pobres y ha hecho más dramática su supervivencia. En el caso de Nicaragua no ha sido del todo así. No puede hablarse de que las condiciones de vida del pueblo se hayan empeorado. A pesar del descenso en el poder adquisitivo del salario familiar -el consumo de bienes de lujo descendió en un 23.3% y el de los bienes de consumo diario en un 4.7%- el nivel de vida de ha mantenido prácticamente estable.

Esto se ha logrado gracias a una política estatal que mantiene y multiplica los servicios públicos. Los servicios gratuitos en el sector social han mejorado sustancialmente la claridad de la vida. La esperanza de vida para 1982 era de 57.6 años (1978: 55.2 años), la mortalidad infantil entre niños atendidos por médicos se redujo en los últimos 4 años de 120 x 1.000 a 90 x 1.000; las consultas médicas se incrementaron a 6.3 millones (1981: 5.4 millones), lo que significa 2.1 consultas médicas por habitante al año (1981: 1.9). Gracias a la campaña de vacunación antipolio no se registró en 1982 ni un solo nuevo caso de esta enfermedad, mientras que las enfermedades gastrointestinales de los niños ocupan ya el tercer lugar entre las causas de muerte infantil (antes estaban en el primer lugar), gracias a la atención médica. En el campo educativo, el número de niños y adultos que asisten a escuelas, institutos, colegios y universidades sobrepasa el millón (1981: 877.756), sobre una población total de 2.8 millones de habitantes.

Ampliación de la política de subsidios

El gobierno ha continuado fiel a su política de defensa del poder adquisitivo del salario popular y a la de aumento de los subsidios, aunque es consciente de que los subsidios mantienen estable el poder adquisitivo del pueblo pero no significan una solución de fondo a los problemas económicos. El subsidio resuelve los síntomas pero no es capaz de alterar las causas profundas de la crisis. En 1982 el gobierno revolucionario gastó 1.2 millones de córdobas en subsidios, un 35% más que en 1981. Estos subsidios y los servicios gratuitos que concede el Estado han mantenido el "salario social" -servicios no pagados en forma de salario- y han permitido mantener el nivel de la vida de la población.

Cuadro 5


Expectativas de la política económica para 1982

La economía de Nicaragua, como la de los demás de los países centroamericanos, está en una profunda crisis debido a su estructura de total dependencia en la que todas las divisas que entran sólo sirven para una momentánea acumulación de capital pero no como base de un nuevo y planificado modelo económico. El endeudamiento aumenta de manera dramática la dependencia, pues Nicaragua está a merced de los países proveedores de capitales. Esta dependencia está limitado las posibilidades del gobierno revolucionario para dirigir libremente la economía del gobierno del país.

Nicaragua quiere caminar su propio camino

En 1982 todos los países de Centroamérica se sometieron a las presiones del Fondo Monetario Internacional excepto Nicaragua. Desde un proyecto revolucionario, Nicaragua aspira a encontrar su propio camino partiendo de esta lógica:

- El país quiere conseguir su autosuficiencia en alimentos básicos.

- Las divisas vitales para la economía se deben obtener aumentando la producción agrícola y la agroexportación.

- La deformada estructura industrial ha de ser transformada desarrollando una nueva industria que produzca artículos básicos de consumo y bienes de primera necesidad. Esta industria se debe orientar al mercado interno y dedicándose prioritariamente a la manufacturación de las propias materias primas y a la refinación de los propios productos agropecuarios.

- El poder de consumo de la población debe aumentarse a través de los salarios mínimos. Los derechos de los trabajadores deben ser potenciados en todos los niveles.

- El mercado internacional debe diversificarse, abandonando los mercados tradicionales donde las relaciones son desventajosas y encontrando nuevos compradores para los productos nacionales. También se busca ampliar el número de países importadores, sobre todo los que proporcionan créditos y transferencia tecnológica.

A duras penas se alcanzaron los objetivos económicos en 1982

La producción económica total en 1982 estuvo lejos de las expectativas trazadas y resultó parcialmente inferior a la alcanzada en 1977, el "mejor año" de Somoza. Especialmente en el sector agropecuario, las cosechas se vieron muy afectadas por las inundaciones y la sequía y no superaron los niveles de 1981. Con respecto a 1980 el aumento de la producción fue de un 23%.

Cuadro 6


Hay que tener en cuenta que en los datos del año económico 1982 no se incluyen las cosechas-récord 1982-83 de café y algodón, con un incremento de un 2% y un 36% respectivamente sobre los objetivos planificados. Estas cosechas-récord de café y algodón -conseguidas a pesar de la reducción de las áreas cultivadas a causa de las inundaciones- son fruto de las nuevas estructuras productivas y significarían un importante incremento en la producción global. Significan también una repuesta de superación ante las agresiones militares y los sabotajes contrarrevolucionarias.

Dentro de las cifras globales de producción, al Area Propiedad del Pueblo (APP), que abarca la quinta parte de todo el territorio destinado a producción agrícola corresponden estos medios de producción:

Cuadro 7



Cuadro 8


Las inundaciones de mayo y junio de 1982 y la sequía que les siguió -era la sequía más grave desde hacía 40 años- que representaron pérdidas estimadas en 446.5 millones de dólares- redujeron la siembra de granos básicos en un 11.6%, es decir en 70.000 has. La producción de granos básicos no alcanzó los niveles de 1981, sobre todo en el rubro del maíz. Esto no permitió cumplir con la meta de lograr la autosuficiencia en granos básicos para el consumo interno.

Todavía es poco también el incremento de la producción en el sector de los pequeños y medianos productores. Es precisamente este sector el que preferencialmente está siendo reorientado por los planes de la Reforma Agraria y será el que alcanzará mayores metas después de que supere los problemas propios de esta nueva estructuración. Las transformaciones estructurales de la economía, que se dirigen al incremento de la producción agropecuaria como objetivo principal, afectan todavía la producción del país.


Cuadro 9


Las inundaciones de mayo-junio de 1982 trajeron como consecuencia la muerte de 6.000 cabezas de ganado. A pesar de esto, la producción de leche aumentó en un 2.8%. El incremento de la producción lechera tiene como objetivo básico poner freno a la desnutrición infantil. Por otra parte, gracias a que se ha aumentado el número de criadores de cerdos, en 1982 la producción de carne de cerdo para el consumo interno aumentó en un 20.4%. También se perdieron con las inundaciones un número incontable de pollos. Sin embargo la producción de carne de ave aumentó en un 33.7%. Todos estos índices muestran la capacidad de superación del país ante las catástrofes naturales.

La producción industrial: casi todo por hacer

En 1982 la producción industrial nicaragüense descendió en un 3%. Se vio muy afectada tanto por la dependencia en la importación de materias primas y prefabricadas como por la disminución en las exportaciones del área debido al agonizante Mercado Común Centroamericano. En cualquier caso, Nicaragua es un país en donde la industria apenas tiene significación. En ella se emplean tan sólo 85.000 trabajadores, es decir el 12% de todos los trabajadores del país.

Se nota retroceso en la producción de algunos sectores: bebidas, tabaco, productos químicos y materiales de construcción. Mientras que se observa incremento en la producción de harinas, bebidas instantáneas, textiles, medicamentos, productos metalúrgicos, cosméticos, etc.

El gobierno inició una reorientación entre las empresas estatales que pertenecen a la COIP (Corporación Industrial del Pueblo), decidiendo una serie de medidas para reducir los costos de producción. Por ejemplo, unir varias fábricas para evitar las duplicaciones, especializar ciertas empresas y sobre todo, orientar la producción de los distintos artículos según las necesidades de las mayorías. Para el año 1983 están planificadas inversiones por valor de 500 millones de córdoba para viabilizar estas reestructuraciones.

Cuadro 10



Cuadro 11



El retroceso en las ganancias por exportaciones se debe en su mayor parte a la constante baja de los precios de los artículos de exportación en el mercado internacional. Por esta razón Nicaragua perdió en 1981 y 1982, 246 millones de dólares en entrada de divisas.

Cuadro 12


Las deudas: la sangría del país

La deuda externa de Nicaragua es actualmente de 3.347 millones de dólares. En esta cantidad se incluyen los préstamos a largo plazo, que por sus muy bajas tasas de interés podrían interpretarse casi como "regalos". En 1982 los intereses que Nicaragua tenía que pagar ascendieron a 154.5 millones de dólares. (En 1981 habían sido de 121 millones).

En 1982 el reembolso de la deuda ascendió a 59.5 millones de dólares (1981:70.7 millones). En 1982 el servicio de la deuda fue de 214 millones. (En 1981: 191.7 millones). Esta cantidad representa el 46.1% de todas las ganancias del país por sus exportaciones (1981:383%). Es decir, una constante sangría.

En el año 1960 las importaciones de Nicaragua provenían en un 52.6% de los Estados Unidos. En 1977 eran el 29% del total de lo importado por el país. Como parte de la política de agresión económica que ejerce la Administración Reagan contra Nicaragua, el volumen de las exportaciones norteamericanas ha ido disminuyendo cada vez más. La escasez de productos de EE.UU se vio compensado con la de productos provenientes del COMECON. Por otra parte, países capitalistas, fieles aliados de la revolución nicaragüense como México, Francia y España aumentaron en gran escala sus ventas a Nicaragua.

En una carrera de obstáculos: Nicaragua mantiene su esperanza

A pesar de tantos obstáculos, Nicaragua mira llena de esperanza el futuro y hace enormes esfuerzos para construir los fundamentos de su futura estructura productiva especialmente en el sector agrario. Y esto es original dentro del área, pues mientras todos los países vecinos invierten cada vez menos en la economía agraria, en Nicaragua se hace todo lo contrario.

A todas las dificultades ya citadas -crisis económica mundial, crisis del Mercado Común Centroamericano por la guerra, grave endeudamiento, guerra económica decretada por los Estados Unidos- hay que añadir otros problemas que afectan también seriamente la economía nicaragüense.

- La fuga de capitales, que alcanzó en el período 1978-1982 casi 640 millones de dólares.

- Las presiones ejercidas por las instituciones internacionales de crédito, siguiendo el ejemplo de los Estados Unidos que en febrero de 1981 cortaron un crédito de 15 millones de dólares que faltaban de uno más amplio de 75 millones. Después en marzo fueron cancelados otros 10 millones de crédito para la compra de trigo y en abril de ese mismo año se anunció que no se harían más convenios bilaterales. El banco de importaciones y exportaciones de los Estados Unidos redujo su crédito de 8.9 millones a 0.04 millones.

- Las agresiones contrarrevolucionarias han causado pérdidas por valor de 581.4 millones de córdobas. Los daños indirectos no son registrables ni calculables: los cuadros más comprometidos deben ir a defender la revolución en las fronteras restando productividad en el campo, las fábricas y las oficinas y además, el acaparamiento y la especulación que caracterizan períodos así trastornan la economía nacional.

- La regionalización emprendida por el gobierno revolucionario supone a corto plazo un cierto debilitamiento en la producción. La nueva planificación económica exige del Estado gastos considerables en estos momentos iniciales.

Plan económico para 1983

En su Mensaje a la Nación, el Comandante Ortega expuso las líneas principales del desarrollo económico y el plan para 1983:

- A pesar de los obstáculos existentes, la producción debe estar orientada a la defensa del país y al suministro de alimentos básicos al pueblo. Deben ampliarse los servicios populares gratuitos.

- Los ingresos por exportaciones deben mantenerse, por lo menos, en el nivel de 1981. Las divisas que se obtengan deben asegurar la producción y el suministro de los bienes de consumo diario y de los productos de exportación.

- Debe garantizarse la producción de los medios de producción que puedan ser fabricados en Nicaragua y que se destinen a la producción de exportables o de artículos para el consumo interno.

- Se harán esfuerzos especiales para mantener y mejorar los sectores productivos y un buen abastecimiento de la población.

Algunos de los proyectos que están dentro del plan económico del gobierno son:

- Consolidación a nivel nacional del movimiento cooperativista.

- Grandes programas de desarrollo en diversas regiones (Estos programas abarcan sectores productivos y sociales).

- Producción de frijoles negros para la exportación con una inversión de 300.5 millones de córdobas.
- Dos grandes proyectos lecheros en Managua y en Matagalpa.

- Gran proyecto ganadero en Boaco-Chontales.

- Proyecto avícola nacional con un volumen de inversión de 2.500 millones de córdobas.

- Ingenio de Tipitapa-Malacatoya con extensión en la siembra del azúcar.

- Gran proyecto de verduras en el valle de Sébaco (Matagalpa) con una inversión de 264 millones de córdobas.,
- Proyectos de reforestación a nivel nacional.

- Ampliación y reactivación de las antiguas minas de oro con una inversión de 57 millones de córdobas.

- 27 proyectos industriales en el sector estatal y de economía mixta, que proporcionarían 3.551 nuevos puestos de trabajo, con una inversión de 1.111.4 millones de córdobas.

- 10 proyectos industriales en el sector privado en la economía mixta.

- Proyectos geotérmicos e hidroeléctricos de gran envergadura, con una inversión de 913 millones de córdobas. El proyecto geotérmico del volcán Momotombo -que producirá el 20% de la energía que se consume en el país- ya comienza a funcionar este año.

En el informe anual 1982 presentado ante el Consejo de Estado y publicado ampliamente, Daniel Ortega mencionó sin reserva alguna, fallas y deficiencias en el funcionamiento estatal. Este planteamiento ratifica una línea autocrítica de parte de la dirigencia revolucionaria: "Este informe sería muy débil si no recogiera alguna de las principales deficiencias que arrastra el Estado Revolucionario.

En primer lugar habría que señalar la baja capacidad de autocrítica de muchas instituciones estatales. De 36 instituciones que participaron en este informe, 13 hicieron un esfuerzo limitado de autocrítica y 23 instituciones no hicieron del todo esfuerzo alguno. Esta actitud incide necesariamente en la falta de identificación de sus deficiencias como la falta de iniciativas oportunas para corregirlas. Otras deficiencias como la falta de coordinación sobre la situación del país en materia de producción, defensa y la escasez de divisas para las importaciones, y un número considerable de otras deficiencias, podrían mejorarse mediante un sano ejercicio de la autocrítica y crítica constructiva.

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