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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 115 | Mayo 1991

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Nicaragua

Daniel Ortega: "En la lucha por la propiedad nos jugamos el futuro"

El 12 de abril, el ex-Presidente de Nicaragua Daniel Ortega estuvo en la redacción de Envío.

Equipo Envío

Del encuentro salió esta entrevista, en la que aborda algunos de los temas más polémicos de la nueva coyuntura nacional.

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Durante los primeros meses de este año se podía percibir una gran confusión en la base sandinista y una falta de conducción en su dirigencia... ¿Como valora esta apreciación?

ORTEGA

Tanto en el período de transición, de febrero a abril del 90, como dos meses después, en la Asamblea del Crucero, los sandinistas tomamos decisiones importantes. Pero la aplicación de estas decisiones en la coyuntura concreta ha traído muchas polémicas entre nosotros. Se han dado entre los sandinistas diferentes interpretaciones de la compleja realidad que estamos viviendo, tenemos opiniones de las mas variadas dentro del sandinismo, posiciones bastante dispersas e incluso muy contradictorias. Por eso hemos estado metidos últimamente en un proceso de discusión interna con militantes sandinistas de los diferentes sectores y discusión también al interior de la Dirección Nacional para buscar como lograr una mayor cohesión en las posiciones. Ya se ha logrado esa cohesión en la Dirección.

Independientemente de la valoración que haga cada quien de la realidad, de esta compleja coyuntura que vivimos, vimos que era necesario acercarnos a un planteamiento común. El primer paso de este planteamiento es ratificar que el gobierno actual, aunque no es nuestro gobierno, es el gobierno de Nicaragua y que nuestra obligación es presionarlo para que no solo asuma compromisos a favor del pueblo sino para que cumpla esos compromisos. Solo si el gobierno se compromete y cumple lo prometido se podra fortalecer el proceso político, el proceso económico y el proceso social que se abrió aquí con el triunfo de la revolución. Pero que el gobierno asuma compromisos y los cumpla no quiere decir que eso cambia su naturaleza. No hay que confundir la naturaleza de este gobierno con la conducta que se ve obligado a adoptar.

Este gobierno tiene su propio proyecto, y no es un proyecto popular ni es un proyecto revolucionario. Se trata de un gobierno que es fruto de la política intervencionista de los Estados Unidos, eso no se puede negar, esa es la historia. Para conocer su naturaleza basta recordar que cuando asumieron el poder el 25 de abril, y a pesar de los compromisos que ya existían, su primera decisión de importancia fue lanzar el decreto 11-90, violatorio a los acuerdos que habíamos tomado en la transición y violatorio también de la Constitución. Es decir, que desde el primer momento el gobierno intento desmontar las conquistas revolucionarias, que tienen su cimiento en las transformaciones hechas en el régimen de propiedad.

Entonces, no hay que enredarse en discusiones sobre la naturaleza de este gobierno. Tienen un proyecto, tienen una tendencia, tienen un instinto de clase para favorecer a las minorías que siempre fueron privilegiadas en Nicaragua. Son muy sensibles también a responder a las presiones de la política norteamericana y si pudieran retornar todas las propiedades confiscadas a sus antiguos dueños, fueran somocistas o no somocistas, lo harían. Intentan matar a Sandino, al Sandino que defendió la soberanía nacional con la bandera roja y negra, manipulando la bandera azul y blanca.

El hecho de que por la lucha del pueblo tengan que llegar a acuerdos favorables al pueblo, no les hace perder su naturaleza de gobierno a favor de las minorías. No hay que confundirse: no son una fuerza política de avanzada, no han cambiado ideológicamente, no han alterado su proyecto de clase. Pero si han tenido la inteligencia de buscar como negociar con una realidad revolucionaria. Y hay que reconocerles eso.

Ajustes monetarios y ajustes estructurales

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Derecha e izquierda han dicho que la estabilidad lograda es la expresión de un co-gobierno...

ORTEGA

No, aquí no hay co-gobierno. No esta planteado el co-gobierno ni por nuestra parte, ni por la parte de ellos. Lo que ha existido hasta el momento es un compromiso para buscar la estabilidad de este país. Y lo que ha existido en el gobierno hasta el momento es la inteligencia para comprender que la estabilidad del país pasa por el respeto a las conquistas básicas de esta revolución. Esa inteligencia básica no quita que tengamos que estar presionándolos continuamente para que vayan en esa dirección. Es nuestra obligación tratar de persuadirlos en las discusiones que tenemos con ellos y en las negociaciones que se van planteando. Y es nuestra obligación acompañar las persuasiones y las presiones con la acción de las bases, que deben presionar también en la misma dirección. La situación tan compleja que vivimos no se puede ver en blanco y negro. Y hay compañeros sandinistas, intelectuales y de base, que lo ven así, en blanco y negro.

No esta planteado el co-gobierno, no existen condiciones para ese co-gobierno ni en una ni en otra parte. Pero tampoco nosotros hemos planteado el derrocamiento del gobierno ni su desestabilización ni su desgaste. En todo caso, tenemos que derrocarlos en la misma forma en que se dio nuestra derrota, por la vía electoral. Sencillamente, queremos que este gobierno de continuidad al proceso económico, político y social que se inicio con la revolución, aun cuando no sea nuestro gobierno. Pero hay que estar claro que de nada nos servirá ganar las elecciones en el 96 en un país en donde se han desmontado las conquistas estructurales de la revolución. Lograr eso, que sí esta planteado en el sandinismo, estará determinado por la capacidad de lucha que tengamos desde la base. Y porque ese es nuestro objetivo, eso lógicamente nos lleva a confrontar al gobierno por las medidas que toma.

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Las últimas medidas económicas parecen haber sido las que han venido a despejar confusiones, silencios o ambigüedades en el Frente Sandinista...

ORTEGA

En febrero-marzo, con el inicio del ajuste estructural, se planteo una nueva crisis. Primero se anunciaron y se hicieron los ajustes monetarios y sobre ellos había que pronunicarse.Y había que prepararse para continuar dando la batalla frente a los ajustes estructurales que vendrían después y que son los que van a determinar el futuro de este país: o volvemos al pasado con un neo-somocismo o se sigue construyendo sobre las conquistas básicas de la revolución. El ajuste monetario era necesario, indiscutiblemente el gobierno tenía que aplicarlo.

Nosotros hicimos publica nuestra posición sobre este ajuste monetario en el comunicado del 6 de marzo, donde claramente hablamos de la necesidad del ajuste, a la vez que demandábamos correcciones al mismo, y hacíamos un listado de estas correcciones. Es decir, no le dimos al gobierno un apoyo incondicional. Por otro lado, de previo habíamos tratado de hacer ver al gobierno que una política de ajuste monetario tan dura era inoportuna en un ambiente en el que no se había definido aun el régimen de la propiedad. Existe una tensión no resuelta, y muy fuerte, sobre la propiedad de las tierras, de las fabricas, de las viviendas que la revolución transformo en área estatal o que entrego a miles de nuevos propietarios. Nosotros considerábamos que era conveniente cerrar antes ese capitulo, porque mientras no se cierre se genera una gran inestabilidad en el país. Las medidas monetarias llegaron en un momento en que eso estaba aun pendiente. Por eso, creemos que no pueden lograr la estabilidad que pretenden.

Realmente, el gobierno esta sometido a muchas presiones. Porque, aunque declaran que la orden de devolución que haya sido ya entregada a un antiguo dueño no sirve de hecho para que la propiedad le sea devuelta, en la practica, la decisión del gobierno de mantener vigente el decreto 11-90 alienta a los antiguos propietarios. Y llegan a la finca y se buscan un abogado o llegan al asentamiento o a la casa y reclaman y presionan. Y eso es un elemento de permanente inestabilidad. Eso se siente cuando uno habla con la población: ¿Que hacemos? - dicen -, nos están llegando a sacar, ¿como respondemos? Alguna gente se siente indefensa, otros luchan. Y de hecho, esas luchas son las que harán que el gobierno vaya en una o en otra dirección. En fin de cuentas, en este momento depende todo de nuestra capacidad de lucha, esa es la verdad. Porque si nos dejamos llevar solamente por declaraciones, por cuestiones jurídicas, legales o administrativas, por acuerdos que ellos firman, no avanzamos nada. La tendencia del gobierno va a depender de nuestra capacidad de lucha.

Y hay que estar claro que lo que esta realmente en disputa desde el 25 de abril es la propiedad. Y que hay fuerzas que emergen del pasado para intentar volver atrás y quedarse con todas las propiedades. Defender la propiedad en esta situación tan compleja es una lucha difícil. Nosotros hemos expuesto con claridad que vamos a defender la privatización de la propiedad estatal a favor de los trabajadores. Y entre toda la propiedad estatal, defendemos el derecho de los trabajadores a quedarse con las tierras que capitalizo el gobierno revolucionario, es decir, con las mejores tierras, con las mas productivas. En cuanto al café, con esas 9 mil manzanas mejores de tierras cafetaleras, donde la producción anda por los 20 quintales por manzana. En cuanto al algodón, también peleamos las 11 mil manzanas mas productivas.
Estamos hoy en esa fase decisiva que es la discusión del futuro de la propiedad. Nosotros proponemos que un alto tanto por ciento de las tierras y de las empresas quede en manos de los trabajadores. Y el gobierno propone lo contrario, quiere reducir al máximo la participación de los trabajadores.

"Tenemos que desarrollar una estrategia económica a partir de la propiedad de los trabajadores"

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- ¿Qué futuro visualiza, en el mejor de los casos, para todas las propiedades que queden en manos de los trabajadores?

ORTEGA

Pensando en el largo plazo es donde viene lo mas difícil. Porque en esta etapa lo que se esta definiendo es un nuevo régimen de propiedad. La primera batalla es lograr que la propiedad quede en manos de los trabajadores y en manos de los campesinos. Porque si perdemos las tierras, ¿como vamos a lograr fortalecer grupos económicos que estén a favor del proyecto revolucionario? Pero a largo plazo tenemos un gran reto. Tenemos que lograr que estas propiedades se desarrollen y que reproduzcan capital.

Porque corremos el riesgo de que, por problemas naturales de la economía, especialmente cuando tenemos un gobierno que no favorece a los sectores populares, esta propiedad se vaya desarticulando, quebrando, deshaciéndose. Que los campesinos se vean obligados a vender las tierras o que se las quite el banco o que las compre un latifundista... Ese es el reto. Y es enorme porque estas son las inversiones del Frente, en estas propiedades esta la estrategia del Frente. Porque vivimos en un país donde la base de la reproducción de capital esta en el sector de la exportación, en las tierras cafetaleras, algodoneras y ganaderas - que en este momento pueden quedar y están quedando en manos de los trabajadores -. En esas tierras y en esas empresas esta el futuro para lograr construir capital, ahí esta el fortalecimiento del pueblo revolucionario y de su proyecto.

Todo esto hay que discutirlo. Hay que discutir como se desarrolla una estrategia económica a partir de esta propiedad, como desarrollar un grupo económico revolucionario sandinista. Los grupos económicos no desaparecieron en este país durante la revolución. El grupo Lacayo, por ejemplo, se desarrollo mucho durante el gobierno sandinista. Otros grupos están viniendo ahora buscando como insertarse en esta nueva situación, como desarrollarse. Estos grupos económicos familiares reproducen capital, reproducen ideología y luego apoyan propuestas electorales. En esta etapa nosotros tenemos el reto de desarrollar un grupo económico que fortalezca el proyecto revolucionario. Que la propuesta revolucionaria tenga su propio grupo económico.

Contamos con las fuerzas que pueda desarrollar la UNAG y las fuerzas que logren los trabajadores en las empresas, en la industria, en el comercio. Estas fuerzas son clave para el futuro de la revolución. Pero, a la par de que generen su propia capacidad económica, se requiere de un gran trabajo político e ideológico, porque lo que hoy es nuestra arma se puede revertir en contra, disparar en contra nuestra. Aquí estamos en una situación sin precedentes para un movimiento revolucionario que se inicio con un movimiento armado, que gobierno mas de diez años y que paso a la oposición siendo el partido político mas organizado del país, tenemos un gran desafío.

Por primera vez estaríamos organizando un grupo económico. Porque mientras estuvimos en el gobierno, lo que desarrollamos fue un Area Propiedad del Pueblo, un área estatal. La organizamos, la capitalizamos, le metimos recursos para que el pueblo tuviera en estas propiedades un buen respaldo social. Y tuvimos a la par la política de proteger a la producción privada, independientemente de la ideología de sus propietarios, y mantuvimos un alto porciento de productores contrarios a la revolución que, en términos económicos, creo que fueron beneficiados por la gestión de nuestro gobierno. Pero nosotros nunca organizamos desde el gobierno nuestro propio grupo económico, no organizamos empresas.

La verdad es que el partido fue un ministerio mas, aunque no creo que tengamos que avergonzarnos por eso, porque los 3.400 compañeros que teníamos trabajando en ese "ministerio" no asumían solamente tareas partidarias, sino que trabajaban en función nacional. Ellos estaban al frente de cualquier campaña, para cortar el café o para enfrentar el huracán, para vacunar y para cumplir las cuotas del servicio militar, para la defensa civil, para todo. Eran unos funcionarios mal pagados, que trabajaban de una manera abnegada, sin horario, que sacrificaron posibilidades de desarrollo personal en lo cultural, en lo profesional... Después de la derrota electoral, por la falta de recursos, estos 3.400 compañeros los tuvimos que reducir a solo 200. El partido necesita ahora generar sus propios recursos. Y no podemos decir que sea ilegítimo que el sandinismo tenga a su alrededor una fuerza económica importante. Y que nosotros queramos que las empresas que mas se desarrollen sean las que están en manos sandinistas.

Eso quisiéramos. Para poder contar con mas recursos. Porque si las empresas y tierras que mas se van a desarrollar son las que están en manos de las fuerzas políticas enemigas, entonces, preparémonos, porque al plantearnos una lucha para acabar con una situación así... ¿como haríamos? La lucha armada esta agotada en este momento. Por eso es legítimo y es necesario que el Frente, y la gente que es amiga del Frente, los militantes y los amigos, estén en la actividad empresarial y se desarrollen.

Lo que pasa es que en un país en el que las mayorías tienen una situación económica tan fregada es bien polémico hablar sobre esto. Pero hay que hacerlo. Desde esos nuevos grupos económicos, desarrollados, rentables, con éxito, tendríamos desde la oposición la posibilidad de seguir influyendo en el proceso político, económico y social de Nicaragua. Siempre con enormes riesgos, porque no es lo mismo organizar este régimen de propiedad desde el gobierno que enfrentando a un gobierno como este, que tiene en sus manos armas, como pueden ser el financiamiento y el crédito, para favorecer a unos y empobrecer a otros, para deformar situaciones, para debilitar económicamente - y también ideológicamente - la propuesta revolucionaria, para estimular contradicciones entre nosotros mismos...

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Pareciera que en esta perspectiva solo cuentan para el sandinismo nudos tradicionales de acumulación de capital, las grandes empresas, las "modernas"... Pero la estructura económica de Nicaragua demuestra que los que mayoritariamente generan la riqueza son los campesinos pequeños y medianos y que igual cosa puede decirse en la industria, donde los artesanos y la pequeña y mediana industria tienen un peso tan grande en la producción nacional... Ni durante su gobierno ni ahora parece que el Frente tiene una propuesta original frente a esta realidad...

ORTEGA

La verdad es que tenemos que luchar por la tierra algodonera, por la tierra cafetalera y por organizar estos grupos económicos a partir de esas empresas grandes y a la par, tenemos que promover la participación en la producción de los campesinos pobres presionando al gobierno para que tengan créditos en términos preferenciales. Pero lo mas grande no lo podemos dejar. ¿Que hacemos con todas estas empresas, con toda esta estructura algodonera y cafetalera, bastante modernizada para lo que es este país ? ¿Que conviene? ¿Conviene seguirlas desarrollando? Porque ya son desarrolladas, ya han mostrado que son productivas. Tienen un grado de concentración tecnológica que debemos aprovechar...

Pero, realmente es cierto que en el campo económico, mas allá de esta decisión, nos falta iniciativa, nos falta una propuesta propia, un proyecto económico nuestro, alternativo, eso es cierto. Cuando hablamos de que los gobiernos no hacen lo que quieren sino lo que los pueblos les permiten, no hablamos en términos defensivos. Pero, si, tengo que reconocer que en lo económico estamos a la defensiva y que lo que tenemos hasta ahora es una política de contención con la que lograr únicamente que el programa del gobierno sea menos riguroso. Pero solo hasta ahí llegamos. De momento, ahora que se ha puesto en discusión el régimen de propiedad en este país, nuestra alternativa es que esa propiedad, una buena parte de ella, pase a manos de los trabajadores. pero eso es solo el comienzo, no es una propuesta. Es bueno alentar iniciativas en este sentido, hay mucha reflexión que hacer para articular nuestra propia alternativa económica.

Pero creo también que tenemos que meternos mas a esa reflexión nosotros mismos y no estar esperando que lo hagan los otros. En este momento, tenemos ya un espacio ganado que nos permitiría avanzar en esa dirección. Pero no tenemos la propuesta ahorita y es por eso que se puede decir que en lo económico solo estamos a la defensiva.

"A este gobierno le falta sensibilidad social"

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Y teniendo ya elaborada esa propuesta económica alternativa, ¿que cree que habría que hacer?

ORTEGA

Lo ideal seria hacer al gobierno receptivo a nuestra propuesta. Naturalmente, por persuasión y por presiones. Habría que luchar por imponerles nuestra propia propuesta económica. Repito, tenemos que estar claros que si dejamos la decisión sobre el curso de los acontecimientos a voluntad del gobierno, su naturaleza, sus inclinaciones políticas, su instinto de clase, no los llevaran en la dirección del pueblo. Y por mas acuerdos que logremos, no podemos renunciar a un debate ideológico-político. Y en el hay que diferenciar entre lo que es la naturaleza de clase de este gobierno y los acuerdos a los que la realidad le obliga. La realidad y nuestra lucha.

Y siempre esa lucha tiene que buscar que los acuerdos del gobierno se muevan en la dirección de beneficiar verdaderamente los intereses nacionales, la estabilidad del país y los intereses de la mayoría. Este gobierno que es de derecha, puede ser movido por nuestra fuerza, de izquierda hacia posiciones de centro e incluso debemos tratar de inclinarlo hacia la izquierda. Es una batalla larga a la que no podemos renunciar y en la que hay que ir viendo cada coyuntura. Nosotros, independientemente de las formas de lucha que adopten los trabajadores, le damos nuestro apoyo a los trabajadores. Y a la vez, apoyamos la gestión internacional del gobierno para obtener recursos económicos. Así lo hemos hecho y así lo seguiremos haciendo.

Naturalmente, después de que lleguen los recursos, pelearemos para que esos recursos no sirvan para beneficiar a un grupo minoritario, a un pequeño grupo de capitalistas, sino para que sean redistribuidos de forma equitativa. Esa es nuestra lucha. En esta coyuntura económica tratamos también de aclarar a nuestra gente que si hubiéramos ganado las elecciones, hubiéramos tenido que adoptar medidas económicas parecidas, aunque dentro de un proyecto diferente.

Y con otra sensibilidad diferente. Porque este gobierno no tiene sensibilidad social, esa es la realidad. Cuando estaban en marcha a la vez la larga huelga de los trabajadores de la salud y la recién desatada huelga de las aduanas, inmediatamente después del anuncio de las medidas monetarias, a ellos solo les preocupaba la huelga aduanera. Ahí si había preocupación, porque se les quebraba su plan y sus estimados sobre ingresos y egresos. Y en la huelga de la salud, ellos mas bien estaban "ahorrando" con el cierre de los hospitales y la salud de la población, realmente no les importaba. Yo creo que estamos obligados a buscar como cambiar esta insensibilidad social del gobierno y no debemos renunciar a este esfuerzo, ya que ellos dicen - ya que Lacayo dice - que están aquí para luchar por los pobres.

Esto tratamos de aclararlo. También, que aun ganando, hubiéramos tenido que hacer devoluciones de propiedades y, de hecho, eso lo veníamos haciendo desde antes de las elecciones. Después de las elecciones, pensábamos también llamar a una concertación económica nacional. Realmente, mientras fuimos gobierno nunca logramos esa concertación. Lo que hubo mas bien fue un sabotaje permanente a nuestro esfuerzo económico y a nuestras políticas, tanto internas como externas. Si nosotros estuviéramos gobernando, estuviéramos aplicando ajustes similares, en términos generales, pero con sensibilidad social. Y por esto, el costo de esos ajustes seria menor. Porque la revolución logro generar una solidaridad. Y esa solidaridad se daba en el barrio, en el sindicato, se daba por todos lados. Había solidaridad entre los ministerios, había ayuda de una institución estatal hacia otra.

Y todo esto desapareció con este gobierno. Por eso las medidas tienen mayor impacto, porque este gobierno es insensible en lo social. Por otra parte, los ajustes de este gobierno tendrían que causar menor impacto porque ellos tienen mas recursos externos que los que nosotros teníamos al aplicar nuestro programa de ajuste. Pero como no tienen sensibilidad, meten ese dinero ahí, para cubrir el déficit, y no tocan un centavo, así sea para medicamentos no lo tocan. Ellos buscan impresionar a los organismos financieros con un plan muy estricto.

Naturalmente, tampoco tienen tantos recursos como dicen tener y ya les hemos dicho que en esto han manejado un discurso irresponsable. El discurso de Lacayo el 2 de marzo solo lo había escuchado el pueblo en la época de Somoza y en los primeros meses de la revolución, cuando dijimos que íbamos a llenar de viviendas y de escuelas y de carreteras el país. Pero pronto nuestro discurso cambio y hablamos de sacrificio. Lacayo logro ese día una gran comunicación, pero falseo la realidad. Jugo irresponsablemente con la esperanza de la gente... Estar claro en todas estas cosas tiene que ayudarnos a cohesionar nuestras posiciones frente a los problemas coyunturales tan complejos que estamos viviendo.

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Respecto a la posición del ejército, y especialmente a la del General Ortega, han surgido varias de esas confusiones...

ORTEGA

La posición del ejército es apegarse a la Constitución. Y no apegarse a la propuesta política del sandinismo. Lógicamente, la posición del FSLN no puede ser la misma que la del ejército. Pero, en fin de cuentas, una posición así en el ejército es un elemento básico de estabilidad nacional y de seguridad para todos. Seguridad para nosotros los sandinistas y seguridad también para el gobierno. Naturalmente, cuando Humberto da declaraciones como las de su ultima entrevista en México, eso no deja de provocar revuelo en ambas partes. Y mucho revuelo en el sandinismo. Porque no es fácil separar a Humberto de toda su anterior trayectoria política y mirarlo únicamente en su papel institucional. El es actualmente un funcionario del gobierno que esta defendiendo el papel del ejército en un marco constitucional. Yo creo que los norteamericanos se han ido dando cuenta de que un ejército así es un factor de estabilidad y ellos están convencidos también de que la estabilidad de Centroamérica pasa por la estabilidad de Nicaragua. Lógicamente, aunque están bien convencidos de esto, no renuncian a buscar como ganar mas espacios a favor de sus intereses, que no son intereses revolucionarios, naturalmente.

"El asunto de la ética es complejo y delicado"

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Dentro del sandinismo, el tema de la ética se ha vuelto importante, tiene un gran peso en el actual debate político... ¿Como están enfrentando o resolviendo esto?

ORTEGA

En la actual coyuntura esta ciertamente muy presente el tema de la ética. Y creo que al entrar en la cuestión de la ética entramos en un campo bastante complejo. En el tiempo de la lucha contra la dictadura somocista, los sandinistas renunciábamos a todo lo que teníamos y pasábamos a ser militantes, sostenidos por el cuerpo de militantes sandinistas, que siempre fue muy pequeño. A los que logramos sobrevivir en aquellas condiciones tan difíciles y tan austeras, nos toco gobernar, y ya en el gobierno cometimos el error de no definir nunca lo que tenía que ver con las propiedades de los militantes sandinistas. Me refiero a esto, porque el tema de la propiedad se ha vuelto un tema muy polémico cuando se aborda el asunto de la ética y eso es natural.

Está el otro aspecto, el del comportamiento individual. Y sobre esos dos aspectos hay muchos señalamientos sobre todos nosotros, desde los miembros de la Dirección hasta el ultimo militante. Yo diría, ante todo, que siempre el responsable, el jefe de cualquier colectivo, es objeto de una mayor fiscalización por parte del colectivo. Sea en un movimiento político o religioso, en cualquier grupo o colectivo siempre se da esta fiscalización. Entonces, normar la conducta de un jefe no es asunto de definir un mandamiento sino que es un problema de la relación que exista dentro del colectivo. Y siempre en un colectivo que sea revolucionario tiene que existir el mecanismo de la critica y autocrítica, que es el que permite abordar estos temas, señalar los errores a los compañeros, incluso a los dirigentes. Nosotros hemos logrado mantener esta practica en la Dirección.

Esto ha generado tensiones de todo tipo y lógicamente, hay que tener en cuenta características individuales que no se pueden colectivizar. Y hay un ámbito de respeto mínimo a los comportamientos de cada quien y depende del espacio que cada quien deje a los demás. Porque si no, se corre el riesgo de imponer a los demás nuestra perspectiva individual. Que si no son como yo soy, no esta bien. Hay compañeros que no fuman ni toman y creen que todos deben hacer lo mismo. El campo del comportamiento individual es sumamente delicado. Porque nos podemos encontrar con compañeros muy eficientes en su trabajo y con debilidades en su comportamiento individual. Y nos podemos encontrar con otros que tienen un comportamiento individual tal que podrían ser santos y que son totalmente insuficientes en su trabajo. No se trata aquí de anteponer una cosa a la otra.

Se trata de conformar un colectivo de hombres y de mujeres que asuman determinados compromisos políticos y que cumplan con sus trabajos. Y luego, se trata de estar vigilantes de lo que son sus comportamientos individuales para evitar que generen problemas políticos y se trata de salirle al paso a eso si se da. Este es un asunto muy sensible. Se puede caer en una política de exigencia centralizadora y se puede caer también en un grado de tolerancia que debilita. Se puede caer en los extremos.

Pienso también que la fuerza con la que se ha levantado el tema de la ética es uno de los resultados de la derrota electoral. Es una reacción muy humana el buscar a quien echar la culpa de lo que ocurrió. Eso es muy humano. En cualquier barrio al que vayamos, ya tienen a alguien en la mira. Pero, hablando en cristiano, yo digo que el que este libre de pecado que lance la primera piedra. El reto que tenemos ahora por delante es que las mujeres y los hombres que adquieran un compromiso con la lucha revolucionaria en estas nuevas circunstancias que nos toca vivir se mantengan siempre en ese compromiso y tenemos que alegrarnos de ser cada vez mas, teniendo en cuenta que todos tenemos virtudes y todos tenemos debilidades.

Es imposible que todo el mundo tenga el mismo comportamiento. Depende mucho del tipo de educación que se tuvo, del nivel cultural, de la formación. Hay debilidades que dependen mucho de la capacidad de relación y de comunicación que tiene un dirigente, del nivel que sea, con sus otros compañeros.

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Pero el tema de las propiedades, de los dineros, de la "piñata", ha generado desconfianzas entre los sandinistas y esto no deja de tener consecuencias políticas...

ORTEGA

Repito que tuvimos el error de nunca llegar a definir, estando en el gobierno, la cuestión de la propiedad de los militantes sandinistas. Nunca definimos si era correcto que los militantes que veníamos desde atrás pudiéramos ser propietarios de la casa que habitábamos. Porque la exigencia que hubo hasta llegar al gobierno era que si alguien tenía cualquier propiedad, casa, negocio, tierras, lo tenía que entregar al colectivo. Con los colaboradores era otra cosa. Pero ya en el gobierno, poco a poco, productores, comerciantes y propietarios de todo nivel se fueron haciendo parte del Frente y nos fuimos encontrando con un Frente cada vez mas amplio, conformado por sandinistas de todas las clases sociales.

Claro que el ganadero rico o el empresario rico que llegaban al Frente sabían que tenían que luchar por los intereses nacionales y poner en primer lugar los intereses de los trabajadores y la soberanía nacional y la autodeterminación. Era una situación nueva. Porque el Frente anterior al triunfo lo que logro fue ir ampliando su base de apoyo, sus colaboradores. Y cuando teníamos un colaborador que tenía un carro nos alegrábamos y si vivía en un barrio rico nos alegrábamos mas, porque seria una casa segura donde nunca nos iba a ir a buscar la guardia. Nuestro destacamiento de entonces era totalmente diferente del que fuimos después del triunfo de la revolución, donde nunca definimos si era legítimo o no tener propiedades.

Cuando se da la derrota electoral, nosotros tratamos de proteger a mucha gente, a sandinistas y a no sandinistas. En el momento en el que arrecio la campaña contra nosotros a causa de la "piñata", yo dije que yo me hacia responsable de eso y que el Frente se hacia responsable de esa piñata. Porque sentimos la responsabilidad de proteger a nuestra militancia, que en la mayoría de los casos y después de diez años, no tenía siquiera una vivienda asegurada. Teníamos una responsabilidad cuando llegaba un gobierno que tenía una propuesta contrarrevolucionaria, como es en realidad este gobierno.

Estábamos en la obligación de proteger a mucha gente y entregamos casas hasta donde pudimos, y entregamos vehículos a las cooperativas, a los transportistas, a nuestros funcionarios, a los sectores populares, dimos camiones, carros, condonamos deudas pendientes, dimos todos los materiales de construcción que teníamos almacenados, entregamos plata hasta donde pudimos, a los familiares de caídos, a los familiares de desmovilizados... Naturalmente, no hubo suficiente para darles a todos, a los sandinistas, a los amigos del sandinismo y a los sectores populares. No alcanzaba para todos. Dimos hasta donde pudimos y así se protegió a un sector importante de la población y a un sector importante de la militancia sandinista.

Y a los compañeros que nos habían entregado sus fincas, sus propiedades, buscamos como regresárselas, porque era absurdo que si las habían dado al gobierno revolucionario le quedaran a un gobierno contrarrevolucionario. En el momento de la derrota vimos con claridad que nosotros, como Frente Sandinista, nunca llegamos a organizar un sistema de empresas como hacen todos los partidos del mundo para poder financiarse. Lo único que teníamos era el partido como un "ministerio" mas, en el que los sandinistas eran funcionarios muy mal pagados, que no tenían nada. De hecho, la cuota que pagaban los militantes era totalmente simbólica y con ella no se mantenía nada. Hubo mucho descuido en organizar nuestros recursos. Eso lo sabia todo el mundo. Pero ahora, con la derrota se ha pasado al otro extremo: que los sandinistas tenemos esto y lo otro, que tenemos todo.

Realmente, ningún sector de la población, sandinista o no, pone en duda que quienes tuvimos cargo de responsabilidad en el gobierno, salimos millonarios. Nadie lo duda. Y aunque lo juremos de rodillas, que no somos millonarios, que el Frente Sandinista no tiene empresas millonarias ni nada que se le parezca, nadie lo creerá. Porque el primer argumento para no creerlo es: si no son millonarios es que son unos idiotas, porque todo el que gobierna es para hacerse millonario. Y no se trataría de eso, sino de lo que es legítimo, de haber organizado mejor nuestros recursos. Nosotros no estábamos preparados para la derrota y no estábamos preparados porque no habíamos organizado nuestros propios recursos, esa es la verdad.

En el fondo, muchas de las quejas que hemos encontrado a causa de la piñata son una reacción muy humana... ¿Por que a el si y a mi no? Mas se presentan entre los sandinistas las quejas como un problema de falta de justicia que como un problema de falta de ética. A ultima hora el razonamiento que mas abunda es: ¿por qué no nos dieron a todos? Lo que nosotros estamos haciendo ahora es inventariar toda la propiedad productiva que se repartió, porque de ahí se va pedir una cuota.

Como ahora los sandinistas somos una gran familia y ya no gobernamos, mas llenos de grandes problemas estamos, también en el campo ético. Pero muchas tensiones sobre el asunto ético se deben también a que en estos momentos estamos en una lucha política interna, esa es la verdad. Y cuando hay una lucha interna después de una derrota electoral y se entiende que conservar nuestra unidad y nuestra cohesión es esencial, es muy lógico que se den mayores tensiones y que se tienda a manipularlas en favor de unos o de otros, dentro de esa lucha política interna, que también es lógica y es legítima.

"El gobierno tiene un plan para descomponernos y para debilitarnos"

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¿Pero no se corre el peligro de que las cuestiones éticas dividan al Frente?

ORTEGA

Si nos descuidamos, caemos en la trampa de compensar a pelear entre nosotros mismos. Pero no solo por cuestiones éticas. Sino por cuestiones mas candentes de la coyuntura económica, tan tensionada hoy. En la UNAG, por ejemplo, hay una contradicción entre los miembros que son productores grandes y los miembros que son medianos y pequeños o que están en las cooperativas. Porque el miembro de la UNAG que exporta carne, que exporta café, que tiene una buena finca, lógicamente esta contento con las medidas económicas ultimas, porque esos ajustes están hechos para favorecer únicamente a los grandes agroexportadores. Pero el productor pequeño no puede estar contento. Estas medidas lo han hundido mas, ya había vendido su café, ha quedado descapitalizado. Y no se diga lo que han hundido estas medidas a los productores de granos básicos, que están también afiliados a la UNAG. En esta situación que estamos viviendo existe el gran riesgo de que se estimulen contradicciones entre sectores que son estratégicos para el proceso revolucionario, como es este de los productores.

No hay que olvidar que el gobierno tiene un plan de acción para buscar como descomponernos, como debilitarnos, como generar desconfianzas. Y donde ese peligro esta siendo mayor hoy en día es en torno a la contradicción que se quiere crear entre la policía y los trabajadores. Hay una fuerte presión del gobierno sobre la policía. Y por otra parte esta la presión que los medios de comunicación social sandinistas ejercen también sobre los policías acusándolos de represivos, cuando es el gobierno el que esta ordenando reprimir y es al gobierno al que hay que denunciar con fuerza y no a los policías. Y luego, ya en el terreno de los hechos, donde la contradicción de los policías con los trabajadores para a ser concreta, aguda, hay compañeros trabajadores que no ayudan nada, que le gritan a los policías que ya son como los guardias como si se tratara de una policía enemiga y los policías van perdiendo el control.

Y así empiezan los pleitos en el terreno de los hechos. Pleitos menores, pero pleitos donde los policías se ven agredidos de palabra y con golpes y vienen los medios de comunicación, que empiezan a especular, sin ninguna base, que ya el gobierno ha metido a guardias y a ex-contras a la policía, cuando realmente eso es falso porque hasta la fecha no hay un solo contra en la policía, no hay un solo guardia en la policía. Todas estas situaciones agrandan una contradicción que si se tensiona, a quien favorece es al gobierno y a su proyecto anti-popular. Porque los policías también se cansan, tienen una tarea difícil. Y realmente, en esta coyuntura, la tarea mas difícil es la que les toca a ellos.

Es un problema gravísimo, el mas serio que tenemos ahora. Porque con la profundización de la crisis económica, con este plan, estos enfrentamientos van a seguir. ¿Cómo logramos que esta policía no se desgaste? Porque si los policías se cansan de esta contradicción permanente y dejan la policía y se diluye esta policía, el gobierno va a organizar otra policía que si será represiva. Entonces la ética divide. Pero dividen otros asuntos también complejos y estamos ante el reto de no dividirnos, de impedir que nos dividan. Si asuntos tan delicados como los éticos nos pueden dividir hemos de tratarlos con gran delicadeza...

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¿El reto entonces es mantener a toda costa la unidad sandinista?

ORTEGA

El gran reto que también tenemos en estos meses es como lograr una participación bien amplia en las discusiones con las que estamos preparando el Congreso de julio. Y para lograr esto hay problemas que se han presentado en algunos lugares donde hay compañeros sandinistas que se habían creado su propia estructura y piensan que si la abren a la participación, a una participación mas amplia, a la hora de la elección ellos van a ser rechazados.

Ahí juegan problemas ideológicos, de temor a que el Frente se abra mas, de pensar que el Frente tiene que salvarse con una propuesta ideológica de este o de este otro color, de creer que si entra a opinar y a participar fulano o mengano, el Frente se pierde. Hay casos en que las actitudes cerradas no se deben a la defensa de intereses personales sino sencillamente a problemas de formación ideológica, que se agudizan en momentos de tanta crisis.

Pero en otros casos esta actitud cerrada es una forma de expresión de esa batalla por el poder político a la que antes me refería. No vamos a negar la realidad de que existe una fuerte pugna por el poder político dentro del sandinismo ahora que vienen las elecciones y el Congreso. También se da una lucha por el poder cuando van a elegir al Papa, ¿no es así? La batalla por el poder político, repito, se esta dando a todos los niveles. Y lo que hay que buscar es como romper los mecanismos defensivos - ideológicos o políticos - de algunos compañeros dirigentes sin romper la unidad de los sandinitas. Ese es el reto. También la Dirección esta en la mira y esta envuelta en estos problemas, eso lo sabemos todos.

En ese sentido, nosotros consideramos que esta Dirección que surgió en los meses anteriores al triunfo revolucionario y que se fue consolidando con los años de gobierno es un gran valor. Y también nos conocimos entre nosotros mismos, porque no todos nos conocíamos antes del triunfo. Nos fuimos conociendo y relacionando, nos fuimos encontrando. Y fuimos organizando un cuerpo de Dirección colectivo, con contradicciones, pero que se logró ir cohesionando. Esta Dirección nunca fue electa, surgió de la lucha. Tampoco es una dirección vieja, no se puede decir que somos ancianos y que tenemos ya que jubilarnos. Incluso, en el Frente no existe mucha distancia entre la Dirección y los cuadros que siguen.

Pensamos que con todas las fallas, esta dirección logro una capacidad de conducción en la etapa final de la lucha contra la dictadura y luego en esta etapa del enfrentamiento con la agresión norteamericana y finalmente, se mantuvo cohesionada en el momento de la derrota electoral y ha mostrado capacidad de conducción en momentos tan críticos como los que estamos viviendo. Pensamos, pues, que por lo menos en los primeros años de esta nueva etapa en la que entramos esta Dirección debe seguir jugando un papel, un papel de transición. Son momentos muy críticos y hay que garantizar la cohesión. Nosotros creemos que de la única manera que se podría dividir el Frente seria a partir de la Dirección Nacional. Pueden existir muchas polémicas, pero mientras la Dirección que conocemos se mantenga cohesionada, eso garantiza la unidad del Frente.

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¿Sólo los siete miembros de la actual Dirección Nacional?

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No, no hay problema en que se agreguen mas compañeros a la Dirección. Todo eso hay que discutirlo, pero lo que nos parece importante es que se ratifique a esta Dirección como grupo dirigente. A fin de cuentas, van a ser los planteamientos y las líneas que vote el Frente los que van a determinar su acción. En realidad, los aspectos prácticos, operativos y organizativos del Frente están cambiando y ya es otra dirección la que vamos a tener, porque va a ser necesario una comisión ejecutiva, un secretariado. La Dirección Nacional va a tener un peso importante, pero vamos a tener una Asamblea Sandinista que será electa y que tendrá un peso mayor del que ha tenido hasta ahora y vamos a tener también un Congreso. Creo que cuando se ratifiquen todos estos cambios organizativos, ya se estarán dando cambios profundos a niveles de la dirección.

La derrota electoral nos ha llevado a cambiar totalmente en el Frente. Y aun no terminamos de adaptarnos al nuevo tipo de organización que estamos asumiendo. Ya no podemos contar con una gran cantidad de profesionales del partido ni puede ser el Frente aquel grupo reducido que fuimos durante la lucha contra el somocismo. Tiene que ser una nueva organización. Y nos va a llevar todavía un buen tiempo el lograr organizarnos para ser eficaces revolucionariamente en esta nueva etapa que esta viviendo Nicaragua. Lo que ya es claro es que tenemos capacidad de incidir desde la base y con eficacia en la conducta del gobierno y eso es lo que significa gobernar desde abajo.

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