Envío Digital
 
Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 62 | Agosto 1986

Anuncio

Nicaragua

De Estelí a Nueva York: un llamado a la conciencia

"Quisiéramos hablar de la agresión en pasado y dedicar este encuentro para hablar de producción, para hablar de educación, para hablar de salud, pero la realidad es que la agresión está presente, la agresión no desaparece, la agresión amenaza con ser mayor". Así se expresaba el Presidente Ortega en Estelí el 19 de julio.

Equipo Envío

"El 25 de marzo de 1982, hace hoy exactamente cuatro años, cuatro meses, con cuatro días, vine a Nueva York con el propósito de explicar al Consejo de Seguridad máximo órgano encargado de velar por la paz y seguridad internacionales, la situación imperante en Centroamérica y las graves consecuencias que la política del Presidente Reagan hacia Nicaragua estaba teniendo para la región y para el conjunto de la comunidad internacional... Expresamos entonces nuestra disposición de hacer todos los esfuerzos necesarios a fin de evitar una catástrofe. Pero la historia de estos últimos cuatro años ha confirmado nuestras preocupaciones.(Presidente Daniel Ortega. Nueva York, 29 de julio 1986).

Las perspectivas son oscuras

La guerra sigue presente y su tendencia es a agravarse. La coyuntura nicaragüense permanece este mes en el mismo punto que en el mes pasado: las perspectivas son oscuras después de que la CIA tiene abiertas las puertas en la guerra de agresión contra Nicaragua. Todas las fuerzas revolucionarias, tensadas, tratan de prepararse para las eventualidades militares y de otro orden que están en el horizonte después de esta decisión.

En este marco de tensión se celebró el 19 de julio el VII Aniversario de la revolución en Estelí, ciudad norteña, casi fronteriza con Honduras. La celebración en sí misma, y por esto, una victoria, una prueba de la fuerza militar que tiene el ejército sandinista. La celebración fue también un llamado a la conciencia del pueblo nicaragüense para que se prepare a afrontar un nuevo agravamiento del conflicto.

En este marco de tensión, el Presidente de Nicaragua convocó al Consejo de Seguridad de la ONU y habló en su seno el 29 de julio, haciendo un llamado a la conciencia internacional para que todos los países apoyen el fallo de la Corte Internacional de Justicia, como un medio de detener la guerra. La comparecencia del dirigente sandinista fue una victoria diplomática de la revolución nicaragüense y una prueba más de su fuerza moral.

En este marco de tensión, y como un medio de tender puentes de diálogo que frenen las graves consecuencias militares que se preven como fruto de la empecinada opción por la guerra de la Administración Reagan, deben interpretarse los 8 puntos de la Propuesta que el Presidente de Nicaragua lanzó en la ciudad de Chicago, al término de su visita a los Estados Unidos.

La agresión amenaza con ser mayor: la CIA va a actuar

Varios son los elementos que tienen que ser tenidos en cuenta para entender el previsible agravamiento de la guerra. A lo largo de este mes los más altos dirigentes políticos y militares el gobierno nicaragüense han tratado e aclarar el por qué de este diagnóstico, ofreciendo datos e interpretación de los mismos de forma que la conciencia nacional e internacional tenga en cuenta la peligrosidad de la situación creada.

La colocación de minas en los puertos nicaragüenses (abril/84) por obra de la CIA -como reconoció más tarde la propia Central de Inteligencia- causó un escándalo internacional. Ante la impunidad de estos hechos, Nicaragua decidió llevar el aso ante la Corte Internacional de Justicia demandando al gobierno de Estados Unidos. El escándalo y la reacción de Nicaragua contuvieron en cierta medida las actividades terroristas de la CIA y frenaron, también en cierta medida, el involucramiento directo de agentes de la CIA en actividades de la contrarrevolución, involucramiento que, como en el caso del minado, se hizo al margen de las decisiones de las propias estructuras contrarrevolucionarias.

La gravedad de la situación actual esta en que en el "paquete" aprobado por la Cámara de Representantes la CIA recupera toda su capacidad de actuar, de forma abierta y declarada, con una impunidad "legalizada". Esto hace esperar actividades terroristas más sofisticadas que las que podrían realizar los contrarrevolucionarios por su cuenta. Ataques aéreos contra objetivos estratégicos (puentes, puertos, aeropuertos, industrias...) y ataques a objetivos costeros con lanchas pirañas podrían sr algunas de estas actividades. Ahora no sólo serían dirigidas por la CIA sino que podrán ser ejecutadas directamente por sus hombres.

Estas negras perspectivas no nacen de la imaginación. El 14 de julio, el Departamento de Estado norteamericano confirmó que corresponderá a la CIA y al Pentágono (Departamento de Defensa) el control sobre los contrarrevolucionarios y el "manejo diario" de la guerra en Nicaragua. El que sea así y el que así se anuncie significa una novedad, un cambio cualitativo en la guerra de agresión. Sobre las actividades de la CIA y del Pentágono no existe control legislativo. El gobierno de los Estados Unidos -Ejecutivo y Legislativo- ha apostado más fuertemente que nunca, y con su aparato más incontrolable y "duro", por el derrocamiento del gobierno sandinista.

-"Creo que estos dos próximos años serán especialmente peligrosos para Nicaragua y para el mundo. La CIA analiza mandar asesores norteamericanos a la región. Y dada la dinámica que está tomando la agresión, habrá que esperar que mueran norteamericanos en Centroamérica. Tengan como asesores de la contrarrevolución o como invasores, nosotros, por nuestra parte, los vamos a matar". (Declaración a agencias internacionales del Presidente Ortega).

Los contrarrevolucionarios van a estar mejor armados

En los largos años de guerra de desgaste contra Nicaragua, los grupos contrarrevolucionarios han sido armados permanentemente por los Estados Unidos. En el "paquete" aprobado en la Cámara de Representantes el pasado 25 de junio se contempla la entrega a los contrarrevolucionarios de una serie de armamentos sofisticados con los que se pretende alterar el curso de la guerra a favor de ellos. Aviones y helicópteros, cohetes tierra/aire, cañones y otros equipos serán entregados por la CIA a los contrarrevolucionarios a partir del 1o. de septiembre si el pleno del Senado confirma en agosto, con su voto positivo, el voto de los representantes.

-"Por supuesto, el planteamiento que hicimos a Contadora debemos revisarlo cuidadosamente para llegar a un tipo de fórmula que tenga algún sentido en los momentos que estamos viviendo". (Declaración del Presidente Ortega, refiriéndose a la propuesta nicaragüense sobre eliminación de armamentos ofensivos y regulación/control de los defensivos). Dirigentes del ejército nicaragüense afirmaron también este mes que ante la entrega indiscriminada de aparatos aéreos a la contrarrevolución, Nicaragua estudia la posibilidad de adquirir de intercepción (Mig o Mirage).

Se ha abierto una nueva etapa en la vietnamización de Centroamérica

En el "paquete" para el que los legisladores norteamericanos dieron luz verde se contempla de manera abierta y sin ulteriores controles el envío de asesores norteamericanos para que dirijan y participen en las actividades militares antisandinistas en la región.

Como señaló, entre otros, el Senador demócrata Alan Cranston, en la guerra contra Nicaragua y contra el FMLN salvadoreño, se han cumplido ya 3 de las 4 etapas que se dieron en la guerra de Estados Unidos contra Vietnam. Porque 1) se mantiene y se ha incrementado la ayuda económica con la que se sostiene a los gobiernos "amigos" en el área; 2) se ha asumido el control de la guerra y 3) se conduce la guerra a través de asesores norteamericanos. Faltaría ya únicamente la cuarta y última etapa: el envío de tropas norteamericanas para combatir al enemigo.

-Por qué dice usted que Reagan desea otro Vietnam en Centroamérica? -le preguntó una periodista norteamericana en la ONU al Presidente Ortega.

-Porque quiere una solución militar rápida en Nicaragua. Y porque cree que es posible. Pero no será posible, porque si envía tropas, éstas se empantanarán. Y entonces, Centroamérica será otro Vietnam.

Crece la militarización en Centroamérica

La militarización de Centroamérica es una opción fundamental de la Administración Reagan para conservar su hegemonía en el área, para derrocar al gobierno sandinista, para apuntalar al gobierno de Duarte frente al FMLN y para asegurarse, por la fuerza, que no habrá ningún otro intento de cambio revolucionario en la región.

Aunque en el "paquete" aprobado recientemente no se contemplan nuevos gastos en infraestructura militar, éstos se dan por supuestos y se seguirán incrementando, como ha sucedido hasta ahora, en la medida en que se juzguen necesarios para conseguir los objetivos deseados.

Hay que tener en cuenta que la militarización de Centroamérica tiene el fin inmediato de estrechar el cerco sobre Nicaragua. Se trata de un cerco permanente y cada vez más sofisticado.

-El cerco naval se hace con fragatas y lanchas rápidas previstas de radares. De manera permanente, están frente a las aguas limítrofes nicaragüenses, una fragata, un barco-espía y un guardacostas de alta resistencia. Estados Unidos ha invertido $20 millones en acondicionar un barco especial para interceptar todas las comunicaciones del ejército nicaragüense. Por otra parte, los contrarrevolucionarios tienen ya una base naval propia en la isla salvadoreña de Meanguera.

El cero aéreo se hace con la constante violación del espacio aéreo nicaragüense. En los 6 primeros meses de 1986 el avión espía norteamericano RC-135, que es capaz de captar todas las comunicaciones telefónicas y todo el espectro radio-eléctrico el país, hizo 47 vuelos espías. Otro avión espía, el TR-1, hizo 13 vuelos en ese mismo período. (Este aparato, aun cuando vuela a gran altura, es capaz de determinar si una persona que va por la calle está afeitada o no). Además de estos aviones, vuela sobre Nicaragua un globo o aeróstato-espía provisto de radar, con el que se controlan todas las embarcaciones y naves aéreas que entran o salen del país. Al vuelo de estos medios más sofisticados, hay que añadir otras violaciones del espacio aéreo: en los 6 primeros meses del año hubo otras 313 violaciones para el abastecimiento de la FDN y/o para el espionaje militar en favor de los contrarrevolucionarios. 161 de esos vuelos procedían de Costa Rica y 152 de Honduras. Por otra parte, los contrarrevolucionarios reciben abiertamente entrenamiento y cursos de aviación y reparan sus aparatos aéreos en El Salvador.

A este cerro naval y aéreo hay que sumar el cerco terrestre-aéreo-naval que suponen las maniobras militares desarrolladas por Estados Unidos desde 1981 en Honduras.

Mientras este mes el Jefe del Comando Sur de Estados Unidos en Panamá, John Galvin, anunció que habría maniobras militares en Honduras en todo lo que resta de 1986, "The New York Times" revelaba que desde 1981 se han gastado casi $210 mil diarios para la creación de una impresionante infraestructura militar en Honduras, hasta llegar a la fecha a un total de gastos de $288 millones 500 mil, estando ya destinados para el próximo año y para ese mismo fin $188 millones 800 mil.

Todas estas millonarias cantidades y este cerco de presiones militares deben ser tomadas también en cuenta si se quiere entender la gravedad de la situación que se ha ido creando. Los últimos $100 millones oficiales son sólo la punta de un iceberg.

La Administración Reagan Militariza a Centroamérica



"La infraestructura militar creada en estos últimos cinco años por los Estados Unidos en la región, con la construcción de bases militares, de centros de entrenamiento, la realización de gigantescas maniobras militares, lo introducción de medios bélicos jamás conocidos en la región, tienen un alcance superior al propósito inmediato de asestar un golpe mortal a la Revolución nicaragüense.

La presencia militar de Estados Unidos en Centroamérica, está destinada no sólo a minar la soberanía de los países de la región, sino a sentar precedentes que atentan contra la integridad e independencia de los Estados Unidos latinoamericanos y del Caribe". (Denuncia formulada por el Presidente Daniel Ortega ante el Consejo de Seguridad de la ONU).


Relaciones entre la militarización y la lucha anti-droga

Un nuevo elemento, muy importante, a tener en cuenta a partir de ahora es la relación entre esta creciente militarización y la lucha anti-droga, que el Presidente Reagan ha lanzado solemnemente como la gran Cruzada del final de su mandato. Con la justificación de detener el narcotráfico, 160 militares norteamericanos provistos de 6 helicópteros, están desde el mes de mayo en varios departamentos bolivianos, conociéndose públicamente esta intervención militar directa hasta este mes de julio. Los bolivianos conscientes del atentado que esta intervención militar directa hasta este mes de julio.

Los bolivianos conscientes del atentado que esta intervención significa para la soberanía de su país han denunciado que la pretensiones mantener permanentemente tropas norteamericanas en Bolivia convirtiendo al país, el más empobrecido de la América del Sur, en la Honduras del Cono Sur. Son muchos los observadores que analizan esta intervención que pretende camuflarse con las hojas de la coca, como una especie de "test político" para medir las reacciones de los países vecinos a Bolivia ante una intervención norteamericana en un país del área.

La situación se vuelve más preocupante al tener en cuenta que el gobierno costarricense pidió este mes al gobierno norteamericano que envíe también a su territorio efectivos militares para combatir el tráfico de estupefacientes, petición que será atendida por el gobierno Reagan. Los "luchadores contra la droga" serán, sin duda, un buen apoyo para los "luchadores por la libertad" y pueden ser también, una avanzadilla de la intervención directa.

No debe olvidarse que en varias ocasiones el gobierno de Estados Unidos ha acusado al gobierno de Nicaragua de ser agente activo del narcotráfico internacional y hasta ha presentado pruebas sobre esta acusación.

El desgaste de la contrarrevolución es cada vez mayor

No se puede hablar de las perspectivas de agravamiento de la guerra sin tener en cuenta la profundidad de la derrota estratégica en la que está sumida desde hace más de un año la contrarrevolución y que obliga a los Estados Unidos a intentar dar un rápido vuelco a esta situación desventajosa, sin descartar para esto la eventualidad del envío de tropas norteamericanas. La "derrota estratégica" o "desgaste sistemático" e la FDN se expresa en estos indicadores:

-Desde hace 6 meses los contrarrevolucionarios no presentan combate al ejército sandinista.

-En 1986 el ejército sandinista ha reducido notablemente el área de operaciones de la contrarrevolución, obligando a sus hombres a replegarse a zonas despobladas, en las que no sólo no tienen posibilidad de desarrollar ningún plan estratégico sino donde incluso han perdido la iniciativa táctica.

-En 1986 se ha reducido el número de contrarrevolucionarios infiltrados en el interior del país. Actualmente, los 5 mil que están dentro de Nicaragua se han agrupado nuevamente en "fuerzas de tarea", sin otro proyecto que el de incidir sobre la población civil y sobre algunos objetivos económicos, volviendo así a la situación en la que estuvieron en 1983.

-El último gran plan estratégico de la FDN, que debía haber llevado a cabo el "Comando Regional Jorge Salazar" en la Región V (Boaco-Chontales) ha sido totalmente desarticulado por el ejército sandinista al ser los contrarrevolucionarios golpeados, dispersados y empujados a territorios desventajosos militarmente.

-La capacidad de reposición de los contrarrevolucionarios ha ido volviéndose más y más dificultosa. Si durante un tiempo, campesinos de las zonas estratégicas en donde la contrarrevolución operaba se unían a la FDN, al ser la contrarrevolución empujada a zonas despobladas y al mantenerse e incrementarse el fenómeno de "desalzamiento" de campesinos unidos a la FDN que se acogen a la ley de amnistía , no queda a la contrarrevolución más camino que el reclutamiento forzoso en muy escasas zonas del país. De enero a julio de 1986, por ejemplo, murieron en combate 2,745 contrarrevolucionarios (un promedio de 13 diarios), casi 1 mil resultaron heridos y 300 fueron capturados. En ese mismo período, y para suplir este número de bajas, los contrarrevolucionarios pudieron incorporar a sus filas, vía reclutamiento forzoso, a sólo 259 hombres.

6 meses de guerra contrarrevolucionaria



Obsérvese cómo las bajas civiles causadas por la contrarrevolución son superiores a las bajas que ésta causa al ejército sandinista. La agresión terrorista contra los campesinos civiles es una característica de la guerra y ésta aumenta en la medida en que la incapacidad militar de los contrarrevolucionarios se profundiza. Las emboscadas contra vehículos civiles, las minas colocadas en caminos montañosos por donde circulan vehículos de pasajeros, los ataques contra poblados, asentamientos y comunidades campesinas se han multiplicado a lo largo del mes de julio.

En estos 6 meses se contabiliza la destrucción de estos objetivos económicos:

14 postes y torres de energía eléctrica, 2 plantas eléctricas, 23 vehículos civiles y de construcción, 2 cooperativas agrícolas, 9 unidades de producción agrícola, 3 galerones de tabaco y 54 casas campesinas.

Los planes a corto plazo

En su discurso en Estelí, en la celebración del VII Aniversario de la Revolución, el Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, sintetizó en 4 puntos los planes que Estados Unidos tiene a corto plazo para la contrarrevolución:

1.- Una escalada significativa en las actividades militares en toda Nicaragua, incluyendo ataques a la capital.

2.- Un combate disciplinado, con menos víctimas civiles y abusos de los derechos humanos.

3.- Un crecimiento de las fuerzas contrarrevolucionarias y una vigorización de la oposición interna.

4.- Grietas en el liderazgo sandinista para provocar una división en el FSLN.

Del primer objetivo ya hemos hablado. Para lograrlo, la CIA participará abiertamente en la guerra contrarrevolucionaria y entregará a la FDN nuevos y sofisticados armamentos. Los ataques a la capital se han venido planeando cuidadosamente desde hace tiempo. Existe, por ejemplo, en el complejo militar de Fort Bragg (Carolina del Norte) una gigantesca maqueta de la ciudad de Managua, con todos sus detalles, sobre la que se puede planificar, también detalladamente cualquier tipo de ataque a la capital.

El segundo objetivo parece estar aun lejano de conseguirse en el accionar de los contrarrevolucionarios. Este mes tuvieron particular eco en Nicaragua dos nuevos actos terroristas ocurridos el mismo día 28 de julio. En la mañana, una emboscada contrarrevolucionaria en Zompopera (Jinotega) dejó como saldo 5 civiles muertos y 3 heridos. Entre los muertos, 2 nicaragüenses y 3 cooperantes internacionales: un alemán, un francés y un suizo que trabajaban respectivamente en proyectos de agua potable, proyectos de tipografía y proyectos de vivienda en esa zona. Los nombres de Bernd Kovrstein, de Joel Fiedx y de Ivan Claude Leyvraz fueron mencionados por el propio Presidente de Nicaragua en su discurso en la ONU. En la noche de ese mismo día un grupo contrarrevolucionario campesino de Panalí (Nueva Segovia) (126 casas, 600 habitantes), asesinando a 5 personas (3 niños, 1 mujer y 1 anciano que era veterano del ejército de Sandino ) e hiriendo a 26 personas más, entre ellas a 9 niños.

El tercer objetivo se ve dificultado por la amplia y acelerada pérdida de base social campesina que ha sufrido la contrarrevolución en estos dos últimos años. Aunque la propaganda norteamericana afirma que la FDN es el mayor ejército campesino que se ha visto en la historia de América Latina es una realidad que para cumplir el objetivo de hacer mayor el ejército actual, para llegar a hacer verdad esta mentira, la Administración está forzada a contratar más y más mercenarios.

El fortalecimiento de la oposición interna

Por otra parte, la vigorización de la oposición interna aliada a este proyecto de guerra chocará con la estricta aplicación del Estado de Emergencia, que después de la expulsión temporal de Mons. Vega y del P. Carballo y del cierre también temporal de "La Prensa" no ha tenido ninguna otra manifestación. Una aplicación estricta, pero selectiva, según declaraciones hechas este mes por el Vicepresidente Sergio Ramírez:

"Nosotros no estamos rompiendo de ninguna manera el respeto global a las libertades públicas. Sólo cuando determinemos casos en que el orden institucional se trata de romper por la vía del hecho, vamos a aplicar estas medidas para fortalecer la institucionalidad interna a través de los recursos que nos da el Estado de Emergencia. No es que tengamos una lista negra para aplicarla ya de manera preconcebida contra dirigentes políticos o religiosos, sino que, en cada caso nosotros vamos a reaccionar contra aquellos que quieran introducir elementos de desestabilización interna en el país del lado del enemigo".

Sobre el cuarto objetivo, también el vicepresidente de Nicaragua brindó unas declaraciones que aclaran mucho el sentido del mismo: "Uno de los sueños acariciados por la CIA, por la Administración Reagan, por los enemigos de la revolución, ha sido dividir a la dirigencia sandinista, dividir al Frente Sandinista, dividir al Frente Sandinista. Aquí nosotros atravesamos antes de la guerra por un período doloroso de división, de manera que ese costo de la división ya lo pagamos antes del triunfo revolucionario y hasta en el último militante del Frente Sandinista existe la clara conciencia de que sin unidad nosotros no podríamos llevar adelante esta guerra. De manera que es la conciencia sobre la necesidad de la unidad lo que constituye el cemento que mantiene al Frente Sandinista unido. Pero más importante que eso, es que el Frente Sandinista está unido alrededor de una única idea y de una única dirigencia. Esta idea es la independencia y soberanía del país, el cambio revolucionario. Esto no tiene fisuras. Cómo hacer el cambio revolucionario tampoco tiene fisuras. Y por lo tanto, el último temor que nosotros tenemos es que alguna vez se llegue a producir una fisura en la dirigencia sandinista... Cuando la CIA habla de provocar fisuras en el Frente Sandinista, simplemente habla del asesinato de los dirigentes. Porque ellos piensan, calculan, que asesinando a uno de los dirigentes de la revolución van a provocar divisiones internas".

La guerra de desgasta nos está desgastando

A muy grandes rasgos, ésta es la situación de la guerra y estas son las perspectivas. La guerra de desgaste contra Nicaragua, desgasta efectivamente al país, trae dolor humano y destrucción material, ha producido ya 31,200 víctimas nicaragüenses, ha provocado pérdidas por más de 2 mil millones de dólares. Es una guerra "cruel e impuesta", como la calificó el Presidente de Nicaragua ante la comunidad internacional en el Consejo de Seguridad de la ONU. Esta guerra puede ser aún más cruel a partir de este giro de 180 que en la concepción de la guerra significa la entrada e la CIA y la de armamentos sofisticados, teniendo de fondo la imparable militarización del área.

Pero además de cruel esta guerra es desproporcionada para un país tan pequeño. Este mes, un escritor alemán, Heinz Dieterich, publicó unos sugerentes artículos sobre Nicaragua en el diario mexicano "Uno más uno". En uno de ellos hace un ejercicio de imaginación para que los norteamericanos, sobre todo, capten mejor las proporciones de esta guerra:

"Si extrapolamos el escenario de guerra nicaragüense a la Unión Americana, tomando en cuenta las diferentes proporciones de población y capacidad financiera, entonces tendríamos el siguiente perfil de la agresión a Estados Unidos. Del norte, de Canadá, atacarían al país un millón 200 mil mercenarios (tomando como base la existencia de 15 mil contrarrevolucionarios en Honduras. Otros 64 mil harían lo mismo desde el sur (México). Los ataques por tierra se complementarían con agresiones aéreas y marítimas, tanto en la Costa Atlántica como en el Pacífico. El aeropuerto de Washington habría sufrido serios daños en uno de estos ataques aéreos y varios de los barcos que trataban de entrar en el puerto de San Francisco y Nueva York habrían sido hundidos al minarse estos puertos. Asimismo, en un ataque marítimo, la mayor parte de las reservas de combustible de la costa oeste hubiera sido destruida.

Sólo en 1985, el ejército estadounidense habría sufrió más de 90 mil muertos en combate (mil 143 bajas del Ejército Popular Sandinista en este año). Es decir, más que en toda la guerra de Vietnam o la guerra de Corea. Los mercenarios son apoyados por la mayor potencia del mundo y acaban de recibir 100 millones de dólares en ayuda abierta y 400 millones de dólares en ayuda encubierta. Esta suma es, `grosso modo', equivalente al total del presupuesto anual de defensa sandinista, el que, a su vez, representa alrededor del 50% del presupuesto federal estadounidense de este año (1 billón de dólares), a una ayuda militar del agresor a sus bandas mercenarias de 500 mil millones de dólares".

La celebración en Estelí fue una victoria militar

Desde abril, el gobierno revolucionario había decidido celebrar el VII Aniversario del triunfo revolucionario en la ciudad norteña de Estelí, como un reconocimiento a Las Segovias, la región del país con más tradición de lucha desde los tiempos de Sandino y con más sufrimiento y capacidad de resistencia en estos tiempos de guerra.

La contrarrevolución, envalentonada con la aprobación de los $100 millones, intentó activamente forzar al gobierno de Nicaragua a cambiar la sede de la celebración -de Estelí a Managua- organizando toda una serie de planes de sabotaje y lanzando propaganda intimidatoria por sus radios en los países vecinos.

Antes el 19 de julio, fueron detectados y desarticulados diversos planes terroristas: un atentado contra el Presidente Daniel Ortega; sabotajes contra 3 los proyectos económicos estratégicos de la revolución: el Complejo Agroindustrial del Valle de Sébaco, la Planta Hidroeléctrica "Carlos Fonseca" y la Planta Geotérmica del Momotombo. Además, minados de carreteras, emboscadas y secuestros.

Ante estos planes, el que 50 mil personas, campesinos provenientes en su inmensa mayoría de las ciudades, poblados y comunidades de Las Segovias hayan llegado a Estelí y no haya ocurrido ningún incidente ni antes ni durante ni después de la concentración es una prueba del control militar que tiene el gobierno revolucionario al realizar un acto así en zona de guerra, (Estelí está apenas a 35 kms. de la frontera con Honduras y sus alrededores han sido escenarios bélicos durante muchos años).

Estelí también fue un llamado a la conciencia nacional

En el discurso central de la celebración de Estelí, el Presidente de Nicaragua recordó una vez más los estragos humanos y materiales de la guerra. Y puso su mayor énfasis en hacer un llamado a la conciencia del pueblo nicaragüense para que se prepare a resistir y a ganar no sólo la guerra militar sino la guerra económica, cumpliendo con más horas de trabajo, y haciendo todos los esfuerzos posibles para producir más y para distribuir mejor lo poco que hay .

"Nosotros enfrentamos no solamente la guerra criminal en el terreno militar de parte de los Estados Unidos, sino que enfrentamos la guerra criminal en el terreno económico de parte de los Estados Unidos, porque nos bloquean los préstamos, nos bloquean la ayuda internacional, hacen esfuerzos para que no lleguen ayuda a Nicaragua, para que el pueblo sufra, para que el pueblo se resienta, para que el pueblo diga entonces que la revolución sólo hambre, sólo miserias le trajo, para que el pueblo entonces reniegue de la Revolución y esté dispuesto a recibir a los soldados yanques con las fuerzas mercenarias y los ex-guardias somocistas.

...Pero ¿acaso nosotros los nicaragüenses nos vamos a rendir por hambre? (Público: No!) ¿Vamos a claudicar porque tenemos problemas en el abastecimiento, porque faltan los alimentos? (No!!) Necesitamos fortalecer esa conciencia para resistir aún en las peores condiciones, para estar empuñando el fusil frente al agresor con un bocado en la mano, sosteniendo la defensa de la patria, la defensa de la revolución. Porque aquí en Nicaragua estamos defendiendo un baluarte de la democracia en América Latina".

Estelí fue también un llamado a la conciencia de los gobiernos de Honduras y Costa Rica

Es parte esencial de la estrategia de guerra norteamericana el "comprar" a los gobernantes centroamericanos para que aíslen a Nicaragua y pongan sus territorios y sus influencias políticas y diplomáticas al servicio de la guerra de agresión. En el paquete de ayuda aprobado por la Cámara de Representantes el 25 de junio esto se expresa en los $75 millones en ayuda económica que correspondieron a cada uno de los 4 países centroamericanos. En estos momentos, y ante la perspectiva de agravamiento de la crisis, el gobierno de Nicaragua va a adoptar una actitud más beligerante frente a los gobiernos del área. Especialmente, frente a los gobiernos vecinos de Honduras y de Costa Rica, con quienes comparte fronteras que son escenarios de guerra.

En Estelí, el Presidente nicaragüense hizo un llamado a la conciencia de los gobiernos de Honduras y de Costa Rica y los retó a "competir por la democracia":

"Está llegando el momento de las definiciones, en donde estos gobernantes centroamericanos o se deciden a actuar con responsabilidad y a defender la paz y a estar al lado de sus pueblos, al lado de Centroamérica, o se deciden a ser instrumento de la política intervencionista de Estados Unidos en contra de Nicaragua. Y entonces, serán sus propios pueblos los que los van a juzgar... Y si quieren competir con Nicaragua, invitaría al Presidente Azcona de Honduras a que compitamos en el terreno de la paz, a que compitamos a ver quién entrega más tierra a los campesinos.

¡Que le entregue el presidente Azcona tierras a los campesinos de Honduras, que le toque la bolsa al 28% de latifundistas que tiene allí en Honduras y que agarre esa tierra y se la distribuya a los campesinos hondureños, que tanto la necesitan para trabajarla!

Que haga lo mismo también el gobierno de Costa Rica, el Presidente Arias, que allí tiene un 41% de la tierra en manos de latifundistas, que se las entregue a los campesinos pobres, a los precaristas que allí le viven haciendo manifestaciones, pidiéndole tierras y él lo que hace es mandarles a la guardia costarricense a culatearlos y hasta a asesinarlos! .

¡Compitamos en ese terreno, en el terreno e la salud, en el terreno de la educación, en el terreno de la vivienda y estaremos haciendo democracia"!.

En este u otro llamados a la conciencia de los gobiernos de Honduras y de Costa Rica, que pueden quedar solamente en el plano retórico, no se agota la beligerancia de Nicaragua. Este mes, el gobierno revolucionario tomó otra importante y pragmática iniciativa: denunciar ante la Corte Internacional de justicia de La Haya a los gobiernos de Honduras y Costa Rica por su grave complicidad con la política de guerra de Estados Unidos contra Nicaragua, política que fue condenada ya por ilegal en el reciente fallo de la misma Corte.

La demanda de Nicaragua contra Honduras y Costa Rica fue presentada ante el Tribunal el 28 de julio. Previamente, como señal de cortesía y por nota oficial, el gobierno nicaragüense había comunicado a los dos gobiernos vecinos que serían demandados. Serán los mismos 15 jueces que fallaron en la acusación de Nicaragua contra los Estados Unidos los que estudien y juzguen esta nueva demanda Nicaragua.

La decisión nicaragüense de recurrir de nuevo a la Corte fue sorpresiva. Y en el primer momento, los gobiernos afectados reaccionaron contradictoriamente. Unos días después, el gobierno de Honduras declaró que no reconocería la jurisdicción de La Haya en este caso, repitiendo así la reacción que había tenido antes el gobierno de Estados Unidos. Se da la contradicción de que el Tribunal de La Haya está estudiando actualmente un conflicto limítrofe entre Honduras y El Salvador, asunto en el que Honduras dice reconocer la jurisdicción de la Corte. Por su parte, el gobierno costarricense anunció que sí reconocería la jurisdicción y que, a su vez, contrademandaría a Nicaragua por las violaciones del espacio aéreo y otros ataques de que ha sido objeto por ese país. Costa rica negó todo fundamento a la acusación de Nicaragua, señalando que la "neutralidad" ha sido siempre y es
el principio básico de la política exterior costarricense.

Argumentos del gobierno de Nicaragua en su demanda contra Honduras

El gobierno nicaragüense argumenta así su decisión de llevar este asunto a la Corte Internacional de Justicia:

-Hasta ahora han sido infructuosas todas las iniciativas emprendidas durante años para resolver los problemas bilaterales con estos dos países (reuniones, acuerdos sobre camiones mixtas, propuestas sobre desmilitarización o patrullaje conjunto de las fronteras, etc.).

-Un fallo claro del Tribunal podría ayudar a neutralizar los conflictos bilaterales, impidiendo que sean éstos los que terminen provocando el conflicto generalizado.

-La resolución pacífica de los conflictos bilaterales reforzaría los esfuerzos pacíficos de la propuesta multilateral de Contadora. (Hay que recordar que los conflictos bilaterales entre los países centroamericanos no son materia de la iniciativa de Contadora, pro este Grupo mediador no sólo no se opone a iniciativas bilaterales de resolución, sino más bien la alienta, como un medio de fortalecer su propia iniciativa regional).

En el procedimiento normal, que se seguirá en las próximas semanas, y después de presentada la demanda de Nicaragua, corresponde a la Corte, reunida con los representantes legales que designen los 3 países involucrados fijar los plazos para que Nicaragua presente la documentación acusatoria y Honduras y Costa Rica la respectiva documentación de respuesta. El gobierno nicaragüense asegura tener suficientes pruebas para demostrar la intervención de ambos gobiernos en los asuntos internos e Nicaragua y el uso y amenaza de la fuerza en sus relaciones con Nicaragua. Ha dicho también que pedirá indemnización a ambos países.

El gobierno revolucionario ha insistido en que su decisión de recurrir a la Corte no debe considerarse como un acto inamistoso, sino como una medida-límite ante una situación casi-límite, frente a la que hay que actuar con urgencia, tratando de hallar por los medios jurídicos un posible freno a una confrontación militar.

"La demanda de Nicaragua a los gobiernos de Honduras y Costa Rica -dijo el Presidente nicaragüense a los periodistas en la ONU- es otra reacción ante un mismo problema: ante la política de Estados Unidos. Esta política ha impuesto en estos países una situación de hecho, aun en contra de los gobiernos de estos países. Todas las propuestas bilaterales han sido bloqueadas por los Estados Unidos. ¿Qué camino nos queda? Nuevamente, recurrir a la Corte. Creemos incluso que el llevar el caso a la Corte puede ayudar a los mismos países centroamericanos".

En la ONU: un llamado a la conciencia internacional

En su discurso en Estelí el 19 de julio, el Presidente de Nicaragua anunció que daba al gobierno e Estados Unidos un plazo hasta el 27 de julio para aceptar el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que se hizo público el 27 de junio. Si pasaba este plazo y el gobierno de Estados Unidos no reaccionaba, Nicaragua convocaría de urgencia al Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas.

El 22 de julio, Nicaragua solicitó la reunión urgente del Consejo de Seguridad, basándose en lo que la misma Carta de la ONU señala como procedimiento cuando existe un fallo de la Corte y éste no es acatado. El 29 de julio, el Presidente Ortega habló durante 45 minutos ante el Consejo de Seguridad, compuesto por 15 miembros. Era la segunda vez que Daniel Ortega hablaba ante el Consejo. La primera vez fue el 25 de marzo de 1982, recién decretado en Nicaragua el Estado de emergencia a causa de los primeros hechos graves en la guerra de agresión. (En otras 4 ocasiones Daniel Ortega ha hablado ante la Asamblea General, en donde están representados todas las naciones de la tierra).

El día anterior a la comparecencia del Presidente nicaragüense, los países No-Alineados, a través de su Buró Permanente, emitieron un pronunciamiento pidiendo que Estados Unidos cumpla "estricta e inmediatamente" con el fallo de La Haya. El P.Miguel D'Escoto había hablado ese mismo día ante el Buró de los NO-AL.

"El hecho que convenció a Nicaragua -dijo- a tomar la decisión de ir a La Haya fue la invasión a Granada... Pero no tanto la invasión, sino la reacción que hubo al interior de Estados Unidos. Estados Unidos exigía la redefinición del derecho internacional y de la propia concepción de intervención. Lo grave no es sólo la violación del derecho internacional sino la justificación de esa política".

En nombre de los países No-alineados, de los países pequeños, de los países que aunque superaron el colonialismo político no han conseguido aún su independencia económica, habló Nicaragua en la ONU. Para estos países, exigir el respeto al derecho internacional se convierte en un arma fundamental para hacer valer sus derechos como pueblos independientes y soberanos. Después del fallo de La Haya en el que por primera vez en la historia un tribunal internacional condena públicamente a una potencia, la significación del caso de Nicaragua ha llegado a ser máxima. Se ha puesto de manifiesto ante el mundo, con mayor claridad que nunca que al violarse impunemente los derechos de un pueblo pequeño se pone en crisis el mismo derecho internacional.

Así expresaba la trascendencia de estos hechos el Presidente nicaragüense en la ONU:

"He venido hoy aquí para tratar un asunto que concierne no sólo a Nicaragua, no sólo a cada uno de los miembros de este Consejo, sino a todos los miembros de las Naciones Unidas. He venido a tratar la sobrevivencia misma del orden legal internacional y del derecho Internacional.

Hoy la sobrevivencia del Derecho Internacional se ve amenazada; corresponde a las naciones del mundo, especialmente a los miembros de este Consejo, defenderlo y presentarlo.

El Derecho Internacional garantiza a cada Estado el derecho a la autodeterminación, el derecho a elegir libremente sus propias estructuras económicas, políticas y sociales, sin injerencia e intervención alguna de uno u otro Estado.

El Derecho Internacional garantiza a cada Estado su soberanía, su integridad territorial e independencia política y prohíbe cualquier interferencia extranjera en estos derechos básicos.

El Derecho Internacional también prohibe el uso de la fuerza armada por un Estado en contra de otro, con la única excepción del derecho a la autodefensa ante un ataque armado.

El Derecho Internacional no hace diferencias en cuanto al tamaño o la ubicación geopolítica de los Estados para que éste se menoscabe. Sin el Derecho Internacional, los derechos fundamentales desaparecerían, no habría derechos, no existiría justicia; el poderío sustituiría el derecho; el derramamiento de sangre, y el sufrimiento humano se multiplicarían; los pequeños Estados quedaríamos sumidos en la más total indefinición.

El actual orden legal internacional es frágil. No existe autoridad ejecutiva o una permanente fuerza policial internacional que tenga el poder para obligar al cumplimiento del Derecho Internacional. Es difícil, si no imposible, el obligar técnicamente a un Estado a que cumpla con sus obligaciones legales internacionales.

Si no se respeta el derecho internacional, si rechazamos la ley y las obligaciones que nos impone, cualquier Estado se sentiría tentado a repetir el mal ejemplo y entonces el derecho internacional estará en vías de extinción.

Cada vez que un Estado rechaza o ignora el Derecho Internacional, se está fortaleciendo la tendencia peligrosa en la que el derecho es reemplazado por la ley del más fuerte, es decir, la ley de la selva.

Cuando el más alto instrumento legal de las Naciones Unidas, el más alto tribunal del mundo, la Corte Internacional de Justicia, dicta un fallo y define el Derecho Internacional o amplia éste a un caso particular, debe ser responsabilidad de todos los Estados interesados el preservar y mantener el orden legal internacional, el apoyar dicha decisión.

Los 15 jueces de la Corte representan una diversa gama de los sistemas legales en el mundo y constituyen un cuerpo de eminentes y respetados eruditos y expertos en orden jurídico; son hombres de alta moralidad y objetividad; sus decisiones no sólo son legalmente obligatorias para las partes que comparecen ante ellos, sino que también constituyen declaraciones de interpretaciones de la ley que deben se respetadas por todas las naciones.

La Corte Internacional de Justicia ha manifestado su decisión en el caso de Nicaragua y los Estados Unidos de América, después de 26 meses de argumentación. Tras evidencias y deliberaciones ciudadosas, la Corte se ha pronunciado sobre los méritos del caso. La decisión en sí, forma ya parte del Derecho internacional".

Después el Presidente de Nicaragua repaso el fallo de la Corte en todas sus partes y dio a conocer las respuestas del Tribunal a las distintas razones con las que Estados Unidos intenta justificar su guerra contra Nicaragua.

"En lo que constituye el párrafo de mayor importancia en su decisión, la Corte declaró que el descontento de los Estados Unidos con el sistema político, social y económico, no podía dar pie al derecho de intervenir en los asuntos internos de Nicaragua. La fuerte y elocuente afirmación del principio de Estado soberano fue manifestada de la siguiente manera por la Corte:

Cualquiera fuese la definición del régimen de Nicaragua, la adhesión de un estado a cualquier doctrina no constituye una violación al Derecho Internacional consuetudinario. El interpretar lo contrario, dejaría sin sentido el principio fundamental de la soberanía de un Estado, sobre el cual descansa todo el Derecho Internacional y el derecho a elegir el sistema político, social, económico y cultural de un Estado. La Corte no puede aceptar o permitir la creación de una nueva regla que dé pie al derecho de intervención de un Estado sobre el otro sobre la base de que éste último haya escogido una ideología o un sistema político determinado.

Y aquí concluye la cita de la Corte".

La comparecencia del Presidente de Nicaragua en la ONU fue un llamado a la conciencia internacional y especialmente a la conciencia del gobierno norteamericano:

"Hoy como ayer debemos repetir que no queremos la confrontación, que no hemos venido al Consejo de Seguridad a lanzar insultos en contra del gobierno norteamericano, sino a buscar la paz y el respeto al Derecho Internacional; a buscar una solución pacífica y honorable a nuestras diferencias; a ofrecer de nuevo una oportunidad al gobierno de los Estados Unidos para que recapacite y ajuste su conducta a los principios y normas del Derecho Internacional.

Hace poco escuchamos al Presidente Reagan decir que la imposición del embargo comercial en contra del odioso régimen del Apartheid en Sudáfrica, era un acto inmoral porque causaría daño al pueblo sudafricano. Sin embargo, el Presidente Reagan ha impuesto un embargo comercial en contra de Nicaragua, que causa daño al pueblo de Nicaragua.

El Presidente Reagan debe reconocer que es inmoral el territorio de Estado que su administración viene poniendo en práctica en contra del pueblo de Nicaragua.

El Presidente Reagan debe reconocer que por ese camino se está propiciando otro Vietnam en Centroamérica, en donde llevará a la juventud norteamericana también a morir en Centroamérica (...)

La doble política seguida por la administración norteamericana hacia Contadora ha consistido en un apoyo retórico y un boicot efectivo a través de presiones y chantajes y de su accionar militar en el área y confirma el desprecio a la búsqueda de las soluciones políticas y pacíficas.

El gobierno de los Estados Unidos debe rectificar. Ello no lo humillaría, sino que lo honraría y le ganaría el respeto y reconocimiento internacional. Repito: el gobierno de los Estados Unidos debe rectificar. Ello no lo humillaría, sino que lo honraría y le ganaría el respeto y reconocimiento internacional.

Nicaragua está dispuesta, de inmediato, a emprender negociaciones con el gobierno norteamericano, para superar los problemas existentes y normalizar las relaciones (...)

Nicaragua no pide la condena a nadie. Nicaragua sólo pide que se declare el apoyo a la Corte Internacional de Justicia, el apoyo al Derecho en las relaciones internacionales. Estamos seguros que el Consejo de Seguridad dará su respaldo total al orden jurídico internacional, a la Carta de Naciones Unidas, a la Corte Internacional de Justicia y de esa manera se defenderá la justicia, la paz y la autodeterminación de todos los pueblos pequeños como el pueblo de Nicaragua".

Hasta el 1 de agosto duró el debate en el Consejo de Seguridad. Más de 20 países hablaron, todos en favor de la posición presentada por Nicaragua. Sólo se manifestó en contra el representante de Estados Unidos, General Vernon Walters, que se había retirado ostensiblemente del Consejo durante la intervención de Daniel Ortega, y que trató de demostrar en sus intervenciones que en el actual conflicto, "Nicaragua es el Goliat".

"El mundo de Rambo"

El representante de Zimbabwe insistió en que no se trataba de "compadecer" a Nicaragua sino de respetar la ley: "No podemos hablar de paz y seguridad -dijo- en un mundo donde no se respeta el imperio de la ley. Ese es el mundo de Rambo. Y Rambo pertenece a las selvas primitivas. En ellas deben quedarse para siempre él y su mente atormentada".

Algo similar fue lo que expresó un obrero nicaragüense cuando terminó la transmisión especial en directo a toda Nicaragua de las palabras del Presidente Daniel Ortega: "Si Reagan sigue haciendo lo que le da la gana, ¡este mundo ya es invivible!".

Después del debate, a la hora de la votación, de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, 11 votaron a favor del Proyecto de Resolución presentado por Nicaragua, 3 se abstuvieron (Tailandia, Francia y Gran Bretaña) y Estados Unidos, como ya se esperaba, invalidó la resolución, ejerciendo su derecho de veto.

Aunque el debate en la ONU terminó oficialmente, el debate sobre la guerra de Estados Unidos contra Nicaragua está hoy, después del fallo de La Haya, más abierto que nunca.

La presencia del Presidente nicaragüense en Nueva York no tuvo únicamente la dimensión de defensa del derecho internacional en el cerrado seno de la ONU. En Nueva York, Chicago y den ver -las tres ciudades visitadas por Daniel Ortega- Nicaragua buscó también tocar la conciencia de la opinión pública norteamericana. En ese pueblo, en su capacidad de honestidad y resistencia, reside hoy, más que en ningún otro frene, la posibilidad de frenar la guerra y de detener una eventual intervención norteamericana. "Estamos obligados a tocar las puertas hasta que se escuchen las razones de Nicaragua", "Vengo a golpear la conciencia de Estados Unidos con la verdad", fueron algunas de las expresiones que usó el Presidente nicaragüense en sus comparecencia públicas en los Estados Unidos.

De las alianzas que la solidaridad de todos los países pequeños y de todos los pueblos y gobiernos de la tierra sepan hacer con el pueblo norteamericano y con sus sectores políticos honestos puede depender la paz.

En este perspectiva debe ubicarse la nueva propuesta lanzada por Nicaragua en la ciudad de Chicago, el 2 de agosto, después de conversaciones entre Daniel Ortega y el líder demócrata norteamericano Reverendo Jesse Jackson. Los 8 puntos de la Propuesta de Chicago son 8 puentes lanzados por Nicaragua en busca de diálogo. La propuesta es un renovado llamado a la conciencia de las diversas fuerzas implicadas en el conflicto y de quienes depende, en mayor o menor grado, la conquista de la paz. En Chicago, Nicaragua hizo nuevamente 8 preguntas. Los interlocutores deben responder.

Contenidos de la Propuesta de Chicago

1) El gobierno de Nicaragua está dispuesto a entablar de inmediato con el Vaticano un diálogo constructivo, franco y sistemático para abordar la relación entre la Iglesia y el Estado.

2) El gobierno de Nicaragua con el propósito de reanudar el diálogo con la Conferencia Episcopal de Nicaragua, invita a ésta a celebrar una reunión en el curso del presente mes de agosto para coadyuvar en la solución y para proponer la creación de un arbitraje ecuménico si fuese necesario.

3) Nicaragua hace un urgente llamado a los países centroamericanos para que regresemos de inmediato a las negociaciones dentro del marco de Contadora, a los efectos de que el próximo 15 de Septiembre, aniversario de la Independencia en Centroamérica, se firme el Acta de Contadora para la Paz y la Cooperación en Centroamérica.

4) El gobierno de Nicaragua invita a los dueños del diario La Prensa a que ajusten su comportamiento dentro del marco legal institucional, rompan sus vínculos con quienes dirigen y financian la guerra de agresión en contra de la nación nicaragüense; en esas condiciones sería reconsiderada la medida temporal que les ha sido aplicada.

5) El gobierno de Nicaragua invita al gobierno de los Estados Unidos a que en cumplimiento de los compromisos internacionales acate la sentencia del 27 de junio de la Corte Internacional de justicia.

6) El gobierno de Nicaragua hace un llamado urgente al gobierno de los Estados Unidos para iniciar las negociaciones correspondientes que concluyan en la pronta suscripción de un nuevo tratado de paz y amistad con Nicaragua, comprometiéndose ambas partes a , respetar los intereses legítimos de seguridad de cada nación, hacer compromisos solemnes de respetar el derecho internacional, en particular los principios de no intervención, no uso de la fuerza y solución pacífica de controversia.

7) El gobierno de Nicaragua exhorta a los países centroamericanos para que bajo los auspicios de Contadora y el Grupo de Lima, hagamos de América Central una zona desmilitarizada y una zona de paz reconocida y protegida internacionalmente.

A los gobiernos de Costa Rica y Honduras el gobierno de Nicaragua les propone el establecimiento de patrullajes fronterizos conjuntos con la participación de los países de Contadora y Grupo de Lima y bajo los auspicios de Naciones Unidas.

8) El gobierno de Nicaragua invita al presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Ronald Reagan, a visitar Nicaragua.

Imprimir texto   

Enviar texto

Arriba
 
 
<< Nro. anterior   Nro. siguiente >>

En este mismo numero:

Nicaragua
De Estelí a Nueva York: un llamado a la conciencia

Nicaragua
Un paso más: los cabildos abiertos

Nicaragua
La Prensa: post-mortem a un suicidio
Envío Revista mensual de análisis de Nicaragua y Centroamérica