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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 259 | Octubre 2003

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Nicaragua

Se esfuma la "hoja de ruta"

La lucha contra la corrupción fue la “hoja de ruta” en el primer año de la Nueva Era. Esa hoja ya es cenizas. La ruta es otra, ya está trazada y tiene su próxima parada en el TLC Centroamérica-Estados Unidos.

Equipo Nitlápan-Envío

A lo largo de 2002, durante su primer año de gobierno, Enrique Bolaños dedicó grandes esfuerzos a “limpiar la casa” desde el Poder Ejecutivo. El descrédito y la desconfianza que Nicaragua inspiraba en la comunidad internacional, motivados por la hipercorrupción institucionalizada por Arnoldo Alemán, lo exigía. El talante personal y profesional de Bolaños lo facilitaba. Las limitaciones económicas y financieras del país le impedían a Bolaños cumplir promesas traducibles en mejoría económica para la población, y esto sugería enarbolar alguna bandera que mantuviera la confianza y movilizara esperanzas mientras se “ponía orden” en el descalabro económico heredado. La lucha contra la corrupción se convirtió así en la “hoja de ruta” del gobierno Bolaños en su primer año de gestión.
Destinada a remecer los dos pilares más sólidos de la cultura política nacional -la concepción del Estado-botín y la impunidad-, a recuperar la confianza de la comunidad internacional y a inspirar a la ciudadanía, la propuesta era estratégica. Alguno de los pioneros en este esfuerzo, el abogado Alberto Novoa, llegó a afirmar en julio de 2002 que Nicaragua vivía una situación inédita en el continente, una insurrección legal. Hoy, la hoja ha sido engavetada, se aprecia manoseada y ya está llena de tachaduras. La ruta que marca es tan ambigua que ha perdido toda credibilidad. Bolaños ha hecho relevo de banderas y funciona ya con otra “hoja de ruta”, que es económica. Más exactamente, geoeconómica: el Tratado de Libre Comercio que Estados Unidos ha diseñado para la región marca el rumbo.

LA ESTRATEGIA ERA TÁCTICA

¿Qué queda de la lucha contra la corrupción? Ciertamente, existen mayores controles en el Estado y se tratan de evitar derroches, aunque los megasalarios del Presidente y los de su equipo -incluidos los de altos funcionarios de la Procuraduría, única institución que aún mueve algo contra la corrupción-, resultan escandalosos y son percibidos por la ciudadanía como una de las más ofensivas formas de la corrupción.
En una nueva atmósfera de controles estatales, el miedo de los funcionarios a ser descubiertos “metiendo las manos” o “las patas” ha exacerbado los trámites burocráticos, a la vez que ha secado algunas de las fuentes de las que se alimentaba la corrupción. El temor, más que cambios en la cultura política o en el fortalecimiento de las instituciones, es lo que explica algunos de los logros de la hoja de ruta.
Aunque eso ya es algo, es totalmente insuficiente. En lo referido al castigo, a la ejemplaridad que el castigo conlleva, a la justa vindicta que la población reclama, a la recuperación de los bienes malhabidos, a señales que indiquen que se apunta al fin de la impunidad, el panorama es desolador. Sólo Arnoldo Alemán y Byron Jerez guardan prisión con acusaciones, pruebas y juicios pendientes. Todos los demás se fugaron. Todos los demás ya salieron de la cárcel. El manejo judicial y político que se ha dado a los casos de Jerez y Alemán, y el hecho de que ningún otro alto funcionario implicado en casos conocidos y de relevancia haya sido tocado muestra que la hoja de ruta se ha esfumado entre negociaciones políticas. La estrategia no era más que una táctica ocasional.

LO QUE SABE JEREZ

Byron Jerez, ex-Director de Ingresos del gobierno Alemán y mano derecha e izquierda de Alemán en los negocios personales que el ex-mandatario emprendió con recursos públicos, es reo en siete juicios por corrupción. En el primero, fue condenado a ocho años de prisión. En el segundo -en el que existían más pruebas, conocido como “los checazos” de ENITEL-, Jerez fue declarado inocente el 1 de octubre, por un jurado de conciencia cuyo presidente fue un conocido militante del danielismo y ex-diputado suplente del FSLN. Inocentes fueron también declarados los otros tres acusados.
La absolución de Jerez resultó una señal demoledora: hasta hoy, la más contundente para entender que la lucha anticorrupción ha concluido en una estafa en la que vemos participar a jueces, fiscales, procuradores, jurados... y dirigentes políticos de todos los colores.
Byron Jerez no tuvo ni tiene liderazgo político en el PLC, lo que se evidenció desde que cayó preso. Pero sí tiene valiosa información económica y financiera sobre Alemán y otros personajes de la política nacional. Jerez es un archivo viviente sobre las redes de la corrupción en Nicaragua -¿en otros países?-, tanto en las instituciones públicas como en la empresa privada. Cancelada la lucha anticorrupción, sobran razones para dudar sobre cuál será su destino final: ¿libertad condicional, libertad bajo fianza, fuga “acordada”, reducción de penas...? ¿Cuál de estos privilegios a cambio de compartir esa información ? ¿Es el FBI de Estados Unidos -allí, Jerez tiene abierta causa y embargados bienes- uno de los negociadores?

LO QUE SIGNIFICA ALEMÁN

¿Jerez saldrá libre y sólo Alemán quedará preso? Sin duda, Alemán, como pez más gordo de la hipercorrupción, llena plenamente el expediente de la hoja de ruta y lo hace por partida doble: la simbólica y la política.
Arnoldo Alemán sí tiene liderazgo real entre las bases del PLC. Y aunque ese liderazgo se ha venido erosionando desde que cayó preso hace diez meses, aún conserva mucho. Tiene también Alemán liderazgo entre una mayoría de los diputados liberales y entre buena parte de los altos cargos del Poder Judicial, del Poder Electoral y de la Contraloría, quienes deciden muchas cosas y dedican variadas energías y mucho tiempo a lograr su libertad.
Pocas semanas bastaron para comprobar que el traslado de Alemán de la cómoda prisión en su hacienda -donde hacía lo que se le antojaba- a la cómoda prisión en una celda policial
-donde existen mayores controles-, tenía un objetivo político más que legal o judicial: ahondar la crisis en el PLC. Le conviene esto a Bolaños: calcula que todos los liberales que salgan -o sean “salidos”- del PLC se irán pasando a la alianza GUL (Gran Unidad Liberal), promovida desde la Presidencia y aún en formación. Ahondar la crisis le conviene también a Daniel Ortega: calcula que las divisiones entre los liberales, cuanto más encarnizadas, más allanarán el camino al triunfo del FSLN. Son dos cálculos demasiado teñidos de voluntarismo.

LA FAMILIA EN ACCIÓN

Que Alemán no pueda ya manejar todo el tiempo y todos los días todos los hilos del PLC -en la celda que habita hay más control en las visitas, no tiene acceso continuo a teléfono y a computadora, le es imposible celebrar reuniones colectivas, etc.- ha provocado una debacle en el PLC. La expresión más visible es la “toma” de la conducción del partido por la esposa y las dos hijas de Alemán. Son ellas, las llamadas “tres Marías” -María Fernanda, María Dolores y María Alejandra-, quienes diariamente visitan a Alemán, quienes más tiempo permanecen con él, quienes le informan de todas las movidas políticas que suceden fuera ya del control del caudillo.
Son ellas quienes sirven de correo para sus mensajes. Son ellas quienes han empezado a participar en reuniones del PLC, tomando decisiones, cuestionando estrategias, definiendo asuntos partidarios y descalificando a directivos. Y es de ellas de quienes el reo ha empezado a fiarse únicamente. Apuesta riesgosa: sólo María Alejandra tiene algún carisma político, sólo María Dolores tiene alguna experiencia política, María Fernanda carece de carisma y de experiencia, y las tres, por ser mujeres, son vulnerables a causa del profundo machismo que domina a toda la clase política.
La “familiocracia” se hizo apabullante, bordeando el ridículo, en la tribuna de la manifestación que el domingo 21 de septiembre convocó el PLC en Managua para pedir la libertad de Alemán. El discurso central, en boca de María Fernanda, declamando a gritos su amor por Arnoldo, demostró hasta qué punto el PLC se ha embarcado en un desgastante sentimentalismo político con un objetivo único: sacar a Alemán de la cárcel a cualquier costo. Lo más significativo de la manifestación fue el estreno de camisetas rojas con la leyenda “Arnoldo 2006”. ¿Provocación, chantaje, aviso? ¿Pretende Alemán reelegirse? Días antes, Daniel Ortega, admitía que tiene esa misma pretensión.

LA CRISIS EN DESARROLLO

Se puede calcular que un máximo de 12 mil personas acudieron a la manifestación a favor de Alemán, algunos centenares con la camiseta. El PLC aseguró que fueron 100 mil, cifra inverosímil observando las imágenes del acto. La menguada asistencia -en relación a las expectativas creadas- y el protagonismo desmesurado con que se presentó la esposa de Alemán, actuaron de último detonante de una crisis que se venía fraguando en la cúpula del PLC desde que Alemán pasó de su hacienda a la celda.
Unos días después, y desde su encierro, el caudillo retiró su apoyo a cinco de los dirigentes del Ejecutivo Nacional del PLC, quienes de inmediato renunciaron a sus cargos. Alemán ordenó también convocar a una convención extraordinaria para elegir nuevas autoridades. Y circuló la lista de aquellos que deben ser elegidos -los de la línea más dura- y la de aquellos que deben ser decapitados, los que Alemán supone no le son leales o le hacen sombra. El primero en la guillotina, el presidenciable Ministro de Hacienda Eduardo Montealegre, el candidato de Estados Unidos.
De todos los “purgados”, el caso que más sorprendió es el del secretario general del PLC, René Herrera, el vladimiro montesinos de Alemán durante los diez años que estuvo cerca de él. Político probadamente sagaz y taimado, Herrera actuó durante años como enlace entre los dos caudillos, Alemán y Ortega, desde las maquinaciones que desembocaron en el pacto del año 1999 hasta las del vigente post-pacto.

VIENDO POR UNA HENDIJA

Para explicar la crisis que vive el PLC desde que Alemán pasó a la celda policial, y que condujo a su propia purga, Herrera distingue entre liderazgo y conducción y, aunque reconoce que no existe en el liberalismo más liderazgo que el de Alemán, considera que no puede el líder, viendo por una hendija la realidad -limitación que ahora tiene- conducir adecuadamente el partido, por lo que debe buscar un relevo. No acepta hacerlo porque no está convencido de que estará detenido por mucho tiempo, dice Herrera. Atribuye entonces la purga sufrida por él y por los otros cuatro directivos a que unos pocos estarían influyendo negativamente en Alemán llevándole a su celda informaciones malintencionadas y parciales.
En sus declaraciones, Herrera admitió sin ningún pudor, que estaba negociando la libertad de Alemán con el FSLN, que tenía una estrategia segura y eficaz para sacarlo libre -aunque tal vez más lenta que la que quieren “las tres Marías”- y que en estas negociaciones participa el gobierno de Estados Unidos. Una evidencia más de que la ruta de la hoja se ha desviado. De que la estrategia no es de beneficio nacional, es sólo una nueva táctica política decidida entre los impunes poderes de siempre.

CAMINANDO POR UN PUENTE

Hoy, la hoja de ruta ha cambiado. La marca la geopolítica de Estados Unidos. La embajadora estadounidense en Nicaragua, Bárbara Moore, reconoce abiertamente que “trabaja” por la unificación de los liberales bajo la bandera de Bolaños. Y es que sólo Bolaños y su equipo garantizan a Estados Unidos la sumisión de Nicaragua al destino trazado en el Norte para Centroamérica: control y limitación de armamentos a nivel regional, leyes regionales antiterroristas, apertura a inversiones americanas. En fin, la construcción de la “tercera frontera estable” para Estados Unidos en el continente. Y después, la meta: esa “gran frontera” que será el ALCA.

La firma del TLC Centroamérica-Estados Unidos cambiará en muy poco tiempo el rostro de la región. Ningún país centroamericano está poniendo menos trabas al TLC que Nicaragua: eso reconoció el Secretario de Comercio Exterior de Estados Unidos, Robert Zoellick, cuando a inicios de octubre visitó la región para amenazar con un ultimátum a Costa Rica -que se resiste a privatizar sus telecomunicaciones- y a felicitar a Nicaragua por su entusiasmado apoyo al TLC.
El Presidente Bolaños declaró que la firma del TLC es el paso más trascendental que está dando Nicaragua y Centroamérica en toda su vida independiente. El TLC es anunciado festivamente por su gobierno como un puente hacia el futuro. Esfumada la lucha anticorrupción, a caminar por ese puente, aunque vayamos descalzos, nos conduce inexorablemente la nueva hoja de ruta del gobierno.

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